Si ya nos sorprendió Bakero, renovando a Mikel Alonso hasta el 2010, ahora pretende hacer lo mismo con Labaka, Riesgo y algún otro, y yo me pregunto ¿contratos largos para qué? Está demostrado, los contratos amplios desmotivan, la era de tirar la casa por la ventana pasó a la historia y con el debido respeto, ninguno de los citados son «cracks», nadie va a perder la cabeza por llevárselos.
Por lo visto no escarmentamos, en mitad de una crisis galopante, lo sensato es negociar sin prisas, y a la baja, recortando sueldos y con contratos cortos, prorrogables a razón de rendimiento y objetivos. Durante la asamblea, el Consejo fue inflexible no cedió ni un centímetro ante propuestas razonables de muchos accionistas y socios. Esperamos idéntica firmeza para con los aspirantes a renovar, y el que no esté conforme, ya sabe dónde está la puerta.