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Domingo, 22 de enero de 2006
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ECONOMÍA
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«Los empresarios riojanos deberían reclamar que les bajen sus impuestos»
Confebask no entiende su combatitividad contra la fiscalidad vasca y confía en que el Constitucional arregle el conflicto sobre el Impuesto
José Guillermo Zubía, secretario general de la patronal vasca, posa en la sede de Confebask en Bilbao. [MAITE BARTOLOMÉ]
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BILBAO. DV. Dicen que, entre bomberos, no es bueno andar pisándose la manguera. A pesar de ello, la Federación de Empresarios de La Rioja se ha convertido, junto con el Gobierno de esa comunidad autónoma, en el elemento más dinámico en la lucha contra la fiscalidad que disfrutan las empresas vascas. Fue la patronal riojana quien llevó hasta el Tribunal Supremo el recurso que condujo a la ilegalización del Impuesto de Sociedades que se aplicaba el pasado año en Euskadi y del ya famoso tipo de gravamen del 32.5%. Confebask considera que esa estrategia es equivocada. Su secretario general, José Guillermo Zubía, cree que los colegas riojanos deberían esforzarse más en exigir una rebaja de impuestos de la que puedan beneficiarse ellos y menos en intentar elevárselos a los vecinos.

-La patronal vasca ha sido muy activa en su reclamación de que el Impuesto de Sociedades tiene que seguir reduciéndose...

-Tan sólo pedimos algo que resulta lógico: la aproximación a la media europea, porque entre el 12,5% que se aplica en Irlanda y el 35% del Estado hay una distancia muy amplia.

-Los empresarios riojanos han vuelto a pedir ante el Tribunal Superior la suspensión del nuevo Impuesto de Sociedades que han aprobado las diputaciones. ¿Les molesta esta actitud, que algunos han calificado de persecución?

-No la entiendo. Desde un punto de vista económico, lo lógico sería intentar que tus empresarios paguen menos impuestos de los que pagan en estos momentos, y no que los vascos coticen más. Los empresarios riojanos deberían reclamar que les bajen sus impuestos, no que se los suban a otros.

Diputaciones pioneras

-Pero en las comunidades limítrofes se ha asentado la idea de que las diputaciones se han excedido, desde hace ya algunos años, en la rebaja de la fiscalidad empresarial.

-Y, sin embargo, lo cierto es que las diputaciones han demostrado a lo largo de estos años que han sido pioneras en la reforma de la fiscalidad. Muchas medidas que se han implantado en el País Vasco, luego han sido incorporadas a la legislación del territorio común. La regularización de balances, la ampliación de plazos en la compensación de pérdidas e incluso las vacaciones fiscales son buenos ejemplos.

-¿Cree que estas polémicas pueden enturbiar las relaciones entre las empresas vascas y riojanas?

-No. Las relaciones entre los empresarios de las dos comunidades son excelentes. Además, existe una larga tradición de empresarios vascos invirtiendo en La Rioja, especialmente en el sector bodeguero. Incluso, nosotros hemos tenido contactos con la Federación de Empresarios de La Rioja, aunque lógicamente mantenemos puntos de vista distintos.

-A pesar de la polémica, los tipos reales en el Impuesto de Sociedades distan mucho del 32,5% e, incluso, del 35%.

-Es cierto. Una cosa es el tipo de gravamen nominal y otra cosa es lo que se paga después de aplicar las deducciones. Según los datos de la Agencia Tributaria, en el Estado el tipo efectivo medio es del 24,13%. Pero hay incluso bloques de empresas cuya tributación se sitúa en torno al 19,5%. Y, resulta curioso, en el segmento de empresas con unos beneficios en torno a 50.000 euros, el tipo efectivo se sitúa en el 27,38%. La razón es que las pequeñas empresas tienen muchas menos oportunidades de aplicar deducciones.

Pequeñas empresas

-La reforma que ha anunciado el Gobierno central va precisamente en la línea de reequilibrar esa situación: reducir el tipo impositivo y también las deducciones, lo que beneficiaría más a las pequeñas empresas. ¿Están ustedes de acuerdo con esa idea?

-En líneas generales, sí. En la reforma, el tipo de gravamen es una de las cuestiones a retocar, pero no la única y probablemente tampoco es la más decisiva. Creo que debe tener más importancia la reconsideración de los incentivos fiscales. Y creo que en esta línea se puede hacer mucho para apoyar a las pequeñas y medianas empresas.

-El Gobierno central quiere que la reducción del Impuesto de Sociedades sea gradual. Probablemente, para controlar el efecto sobre la recaudación. ¿Le parece que es un exceso de prudencia?

-Si. La Administración debe ser valiente en este tema. La experiencia reciente demuestra que una rebaja de impuestos no significa necesariamente menor recaudación; sino, a veces, todo lo contrario. El impulso económico que genera la medida puede absorber la rebaja. Es lo que sucedió con la reforma del IRPF: una rebaja provocó un aumento de la recaudación.

-Las negociaciones entre las diputaciones forales, a finales de diciembre, fueron especialmente tensas. ¿Cree que eso va a dejar secuelas?

-Creo que no es bueno pararse demasiado en el pasado, que es preferible preocuparse por el futuro. Y me quedo no con el trayecto, sino con el final del viaje. Fueron capaces de llegar a un acuerdo. Eso es lo importante.

-¿Es usted capaz de ver el final a esta pescadilla que no para de morderse la cola? A cada normativa le sigue un recurso...

-Tengo mucha confianza en que el Tribunal Constitucional arregle una situación derivada de una muy desafortunada sentencia del Supremo. No puede ser que un tribunal nacional sea la última instancia en el derecho de la UE. Más allá de eso, es urgente residenciar en el Constitucional la capacidad exclusiva de analizar las normas forales. También.

-Pero para eso se necesita que los parlamentarios de Cantabria o de La Rioja, por ejemplo, lo aprueben en las Cortes Generales. ¿No cree que la polémica en la que estamos no ayuda precisamente a conseguir ese objetivo?

-Esa tarea corresponde a los políticos. Para colaborar en la normalización ya se alcanzó un pacto político en el año 2000 y no ha servido para nada.

-Los empresarios de La Rioja no estaban en aquel pacto...

-El error fue el de no dotar de seguridad jurídica a aquel acuerdo.



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