Askagintza de Hernani es una asociación conformada por personas sensibilizadas por la vertiente social del fenómeno de las drogodependencias. Nuestro origen se pierde en los primeros años de la década de 1980. Desde entonces unas cuantas personas hemos ido manteniendo, desde nuestra militancia social, la asociación. Llevamos realizadas catorce Jornadas y éstas han sido seguramente las más frustrantes de todas ellas.
Por eso nos sentimos en la obligación de realizar públicamente el balance de las mismas, ya que no queremos ni autoengañarnos, ni engañar a nadie.
Los datos son tercos. La primera mesa redonda tuvimos que suspenderla a pesar de tener dos ponentes como Belén Bilbao, directora de drogodependencias del Gobierno Vasco, y Teresa Laespada, socióloga del Instituto de Drogodependencias de la Universidad de Deusto. La asistencia era de seis personas de la asociación, cuatro periodistas y otras tres personas. La segunda mesa redonda se realizó con mucha voluntariedad, con un solo ponente y 12 personas. La tercera contó con los representantes de todos los sectores invitados (a agradecer el esfuerzo), desarrollándose una interesante tertulia entre las 18 personas participantes. La obra Mimarte con Peter Roberts llenó la sala polivalente de Biteri, gracias a la implicación de dos centros educativos. Por la tarde sólo 30 personas.
Se han distribuido 3.000 dípticos, se ha contado con la colaboración de los medios de comunicación (El Diario Vasco, Kronika, Berria, Diario de Noticias Guipuzkoa y algunas radios).
Askagintza quería ofertar un lugar y momento para analizar, reflexionar y buscar soluciones a un tema que creíamos que preocupaba a la comunidad de Hernani. Nos hemos equivocado. Mejor quedarse en la queja cuando toca.
Los datos son tercos. La existencia de muchas personas y familias hernaniarras afectadas por consumos compulsivos de alcohol y/u otras drogas, con graves consecuencias para su salud y su futuro o cuando esos usos no adecuados conllevan problemas de convivencia ciudadana.
Quizá sea el precio que tenemos que pagar. La crisis industrial ha puesto la esperanza en el turismo. No lo sabemos. Pero suena a excusa.
Nos hemos equivocado y sólo somos un grupo de 'aguafiestas'. ¿Oído cocina! Hemos captado el mensaje.
Gracias a quiénes no nos habéis dejado solos y habéis entendido nuestro malestar. A partir de ahora... necesitamos pensar.