Pocos cambios, al menos estéticos y estructurales, se han visto en la nueva Pasarela Barcelona (PB), heredera de la Pasarela Gaudí, que ayer inauguró Antonio Miró con una colección de hombres en la que ha convertido a las americanas en el nuevo símbolo de la moda masculina. De su colección, inspirada en la danza, destacan las americanas de pata de gallo, de espiga y de cuadros, más bien cortas, y los pantalones anchos, y siempre distintos a las chaquetas, ya que su consigna para los hombres ha sido «que no te pongan un traje». En colores, los clásicos marrones y grises, se complementan con rosa chicle, berenjena y malvas, sin olvidar el negro.
Totón Comella, que ha presentado su primera colección de tejanos, ha seguido a Miró, como era habitual en el calendario de desfiles, que este año se limita a dos días «intensos y de locos», según Josep María Donat, presidente de PB, en los que se presentan 15 desfiles. La modelo invitada como reclamo de la firma y del certamen ha sido la checa Eva Herzigova, mucho más delgada que cuando se convirtió en la chica Wonderbra, y que visita Barcelona por segunda vez desde el pasado verano, cuando desfiló con Cargo Pignateli. Su anterior visita fue en febrero del 2004 para presentar la colección de Victorio y Lucchino, los sevillanos que tras siete ediciones desfilando en Barcelona han regresado a la Pasarela Cibeles. Antes del desfile, Herzigova ha confirmado que quiere dirigir una película documental sobre su vida, en la que explicará su visión de la política, la moda y el mundo actual, y cómo ha cambiado todo desde que en 1989 fue descubierta como modelo.
La colección de TCN para otoño-invierno 2007 se ha hecho en colaboración con la nueva fibra XLA, de Dow Chemical, la fibra que, según sus creadores, sustituirá a la lycra porque es inmune a los lavados, al deterioro y a las agresiones de la lejía.
Los cambios de la pasarela tampoco han sido visibles en la primera fila, a la que no han faltado Alfons García, Secretario general de Comercio, Consumo y Turismo de la Generalitat, y Xavier Trías, jefe de la oposición del Ayuntamiento de Barcelona, quien ha estado acompañado durante el desfile de TCN por el líder de CiU Artur Mas, un habitual a las pasarelas. Tampoco ha faltado Paco Flaqué, organizador de la desaparecida Pasarela Gaudí, a quien mañana el ayuntamiento le otorga la Medalla de Honor de Barcelona en reconocimiento a su trabajo de promoción de la moda y de la ciudad. La Pasarela Barcelona ha coincidido con el Bread and Butter, el certamen de moda urbana más importante de Europa que también abrió ayer sus puertas en la capital catalana. Por la tarde –sin grandes novedades– los desfiles de Honrad Muhr, Joaquim Verdú, Armand Basi y Hannibal Laguna mantuvieron el tono discreto de la jornada en la que el comentario más repetido fue que todo ha cambiado para que nada cambie. Y en el aire quedan también las declaraciones de Alfons García (Generalitat). «Aunque este año la aportación de la Generalitat es del 80-90% para financiar la Pasarela, el objetivo es que en un futuro dependa mucho más del sector privado».