ENBA hizo ayer balance del año 2005 para el sector agroganadero vasco, que calificó de «difícil» y marcado por la sequía, el gasóleo, la reestructuración láctea, la polémica de los mataderos y las decisiones comunitarias que definirán el futuro del sector. La sequía ha situado, según ENBA, a «muchas explotaciones por debajo del umbral de rentabilidad». La reestructuración láctea «ha hecho desaparecer muchas explotaciones, grandes y pequeñas», que han vendido «a buen precio» su cuota al Gobierno, que las ha trasladado a su vez a Galicia. En toneladas de leche, Euskadi perdió el año pasado 15.000 toneladas de cuota.
El txakolí tuvo un buen año, con un aumento de la producción del 31% y del precio del 2,5%, pero se ve amenazado por los excedentes de otros vinos blancos que están tirando los precios a la baja. La manzana de sidra «padece la falta de compromiso de los sidreros con el producto autóctono», denuncia ENBA. «Mantienen su compromiso de comprar la producción local, pero cada año miran más al exterior».