SAN SEBASTIÁN. DV. La organización agroganadera vasca ENBA advirtió ayer del riesgo de «desmantelamiento» del campo vasco con la entrada en vigor este año de las ayudas comunitarias de pago único o desacopladas, vinculadas a la superficie disponible en lugar de a la producción. El cambio afecta a las explotaciones que recibieron ayudas directas entre 2001 y 2003. Esto es, todas menos las avícolas, de porcino, frutas y hortalizas, según la asociación.
El coordinador de ENBA en Gipuzkoa, Xabier Iraola, calificó de «dardo envenenado» el nuevo sistema. «Es muy jugoso que te den una ayuda sólo por mantener el campo, sin importar si produces o no. Es un modelo que ya se aplica en Suiza, pero es inviable en una UE de 25 países». «La UE está fomentando el abandono de la producción», denunció. Y puso un ejemplo práctico. «Si a un baserritarra le subvencionan sólo por mantener el suelo como terreno rural, es fácil abandonar el trabajo en el campo y hacer del caserío un turismo rural o un restaurante. Pero ¿cuánto tiempo se van a mantener esas ayudas? Llegará un día en que la UE elimine esas subvenciones por no hacer nada».
«Efecto neutro»
ENBA apuesta por mantener la actividad agrícola y ganadera en Euskadi. Por ello aplaude algunas iniciativas del Gobierno Vasco en la misma dirección, como el plan de incentivación de engorde de terneros. «Hay que saber conjugar las ayudas al mantenimiento del medio rural con las ayudas a la producción», señala.
Iraola desconoce el alcance real que el cambio de sistema puede tener entre los baserritarras de Gipuzkoa. «Se supone que neutro, que nadie va a perder ni ganar subvenciones. Pero se trata de un proceso administrativo muy complejo que hay que analizar con detenimiento».
El cambio del modelo de ayudas fue aprobado por los organismos comunitarios en 2003 y ha entrado en vigor este año. Se basa en subvencionar el mantenimiento del medio rural en lugar de la producción real. La medida es criticada por las asociaciones agrarias, que ven en esta maniobra un intento de desmantelar la actividad agroganadera en los países desarrollados para trasladarla a países en vías de desarrollo desde los que importar la producción a menores precios.