SAN SEBASTIÁN. DV.Primero fueron los banderines electrónicos. Más tarde llegó el minúsculo pinganillo de Luxe. Y luego se dio a conocer la última incursión de la tecnología en el deporte. El denominado Smart Ball -conocido como el «balón inteligente»- pondrá fin a las eternas dudas y reclamaciones que, en el mundo del fútbol, acompañan al polémico «gol fantasma».
El siglo XXI comienza como terminó el anterior, con la ciencia como protagonista de un avance sin cuartel, conquistando parcelas de una realidad hasta hace bien poco anclada en el pasado y las costumbres. La revolución tecnológica es un hecho y sólo las mentes abiertas y camaleónicas vislumbran en ella un abanico de posibilidades.
Éste es el caso de Mikel González Villarón e Imanol Andonegi Maeztu. Dos jóvenes guipuzcoanos -licenciados en Educación Física e Ingeniería Superior Industrial, respectivamente- que aunaron sus conocimientos para crear en 2003 Sport Systems Technologies. Una empresa pionera en un incipiente mercado nacional que, con el apoyo económico de la Empresa Capital Riesgo del País Vasco, comercializa su producto por la península desde hace un par de meses. «Se trata de una serie de aplicaciones informáticas para el análisis de rendimiento y planificación deportiva», según define Mikel González.
Después de dos años sumergida en un intenso trabajo de I+D, la empresa continúa con su filosofía fundacional -«la tecnología al servicio del deporte»- y abraza todos los deportes que se desarrollen en un espacio acotado -que permita poner en práctica los instrumentos-, excluyendo modalidades como el maratón o el remo.
Análisis minucioso
Entre la amplia gama de productos se encuentra el Tactic Pro, «un simulador que diseña una animación que reproduce una situación real de juego a nivel teórico», con el objetivo de que un entrenador pueda transmitir una táctica a sus jugadores o utilizarlo como método didáctico.
Sin embargo, el producto estrella de la entidad donostiarra se llama Match Vision. «Una herramienta que permite analizar un partido o entrenamiento a través de la imagen digital». El entrenador puede disponer de un vídeo de un solo jugador protagonista, en una situación y un tiempo concreto, y así establecer sus propios criterios de valoración. Todavía se trata de un prototipo, pero son muchos los equipos de Primera División que se han ofrecido a la empresa como banco de pruebas.
Dentro de unos años, las pizarras habrán pasado a la historia y darán paso al último grito en tecnología. Se trata del Match Vision Pocket -tamaño bolsillo-, una evolución del producto anterior en la que un entrenador abandona las imágenes en diferido para trabajar en tiempo real. «Un análisis observacional desde un PDA con el que el entrenador podrá hacer sus cálculos y estadísticas desde el banquillo».
La Federación Española de Fútbol ha sido la primera en hacerse con los servicios de Sport Systems. La Liga de Fútbol Sala lo hará y ya negocian con la Federación Española de Balonmano y equipos de Asobal como Bidasoa o Portland. Esta iniciativa no excluye a los trabajadores del deporte base -clubes y colegios-, que también dispondrán, a precios asequibles, de varios instrumentos para planificar su temporada y evaluar el rendimiento de sus jugadores. La tecnología continúa con su inefable intención de hacer más fácil y cómodo todo aquello que nos rodea. Sin duda, muchos se mostrarán reacios en un principio, al igual que sucedió anteriormente con los móviles, ipods y otros cacharros que hoy forman parte de nuestro entorno. La ciencia se consolida como nuevo contendiente en los espectáculos deportivos.