ARRASATE. DV. El alcalde Ignacio Lakunza ha comunicado a Ezker Batua-Berdeak que ya no forma parte de la comisión de gobierno municipal junto con EA y Aralar. El motivo de la salida de EB-Berdeak obedece, según el alcalde, a la postura que mantiene esta formación en el controvertido tema del convenio con La Caixa.
La negativa de esta EB-Berdeak a apoyar la modificación del Plan General para posibilitar la construcción en la Cerrajera de 148 viviendas de alquiler social por parte de La Caixa, y el recurso de reposición que ha presentado contra dicho acuerdo, han forzado su salida de la comisión de gobierno.
El Pleno corporativo aprobó el pasado 26 de diciembre la firma de un convenio urbanístico con La Caixa para la promoción de las citadas 148 viviendas. Dicho convenio, contra el que EB-Berdeak ha presentado un recurso de reposición por considerarlo 'ilegal', sólo se podrá materializar si se introduce la correspondiente modificación en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU).
La modificación del PGOU resulta preceptiva para dar base jurídica al convenio con La Caixa, que si no quedaría en papel mojado.
Mayoría absoluta
La modificación del PGOU requerida para posibilitar dicho convenio ha de aprobarse en el Pleno corporativo con la mayoría absoluta de los 20 ediles que conforman el actual Ayuntamiento. Su número total debería ser de 21, pero uno de los 2 concejales electos de Aralar rechazó tomar posesión de su escaño.
La mayoría absoluta de la Corporación exige el voto de al menos 11 concejales, es decir, la mitad más uno de los 21 escaños.
Y a tenor de los votos con que se aprobó la suscripción del convenio con La Caixa, los nú- meros podrían no salir.
El citado convenio se aprobó el 26 de diciembre gracias al voto de calidad del alcalde Lakunza. Esta prerrogativa del primer edil resolvió el empate entre los favorables al convenio con La Caixa (PNV, EA y Aralar, que suman 10 votos) y los opuestos (PSE-EE, EB-Berdeak y PP, que suman 10 votos).
Si todos los grupos políticos municipales mantienen sus posturas en relación a este tema, la preceptiva modificación del PGOU obtendría sólo el respaldo de los diez votos de PNV, EA y Aralar, lo que resultaría insuficiente para su aprobación.
Tras la aprobación del convenio el 26 de diciembre, el alcalde Lakunza preguntó a EB-Berdeak sobre su intención de voto con respecto a la modificación del PGOU. Desde esta formación le contestaron que la decisión quedaría en mano de la asamblea municipal. Este órgano se inclinaba finalmente por no secundar la modificación, y el alcalde dejaba a EB fuera del gobierno.