MARIAN GONZáLEZ
OÑATI. DV. La solidaridad oñatiarra con la campaña «Caravana vasca con el Sahara; alimenta una esperanza»» se ha cerrado con un rotundo éxito según explican desde los servicios sociales del Ayuntamiento que han hecho público su agradecimiento general a todos los oñatiarras, escolares y comercios por sus aportaciones y colaboración.
Los artículos recogidos (atún en aceite, azúcar y compresas) serán enviados desde Arrasate a Donostia este mes, y desde allí remitidos a Bilbao, de donde partirá el convoy de camiones que transportará las toneladas de alimentos que ayudan a sobrevivir a los 170.000 refugiados que pueblan los cuatro campamentos de Tinduf.
Este año el Ayuntamiento de Oñati ha decidido desarrollar la campaña solidaria en colaboración con la asociación comarcal de amigos del Sahara, Nubi Elkartea, juntamente con los ayuntamientos de Arrasate, Aretxabaleta y Eskoriatza, de este manera se comparten los gastos de fletaje y envío del convoy solidario que hasta ahora, al desarrollarse la campaña a nivel municipal, corría a cargo del Consistorio oñatiarra.
El objetivo es paliar la carencia de alimentos que sufre el pueblo saharaui, en el exilio argelino desde que Marruecos invadiera su territorio del Sahara Occidental. La situación es especialmente grave desde que se ha reducido la aportación de Naciones Unidas. Con esa ayuda sólo llega para atender el 25% de las necesidades. Es por ello que el objetivo es sensibilizar a la opinión pública del problema actual que vive el pueblo saharaui desde hace más de seis lustros cuando su país fue injustamente ocupado por tropas marroquíes.
Pueblo hermano
El Ayuntamiento de Oñati se hermanó con Gleibat El Fula en 1994, y en 1999 reafirmó el lazo sellado en los campamentos de refugiados de Tinduf, rubricando un nuevo documento de hermandad. Durante todo este tiempo se han sucedido las campañas humanitarias ya sea con acogidas temporales de niños en verano, recogida de alimentos, ropa o medicamentos, o con la puesta en marcha de campañas informativas.
En esta línea el departamento de Bienestar Social asigna anualmente una partida presupuestaria para atender a las necesidades primarias del pueblo saharaui que lleva tres décadas en el exilio. Además, el pasado verano la Corporación aprobó una moción en defensa de los derechos y libertades de la ciudadanía saharui. El Consistorio oñatiarra denunció «enérgicamente la actitud represiva del Gobierno del Reino de Marruecos» e instó «al mismo a garantizar el libre ejercicio de los Derechos Humanos de los ciudadanos y ciudadanas saharauis».
El documento también recogía la petición al gobierno de Marruecos «de finalizar un conflicto que está originando mucho sufrimiento durante más de treinta años, así como la adopción inmediata de las medidas encaminadas a la celebración de un referéndum libre de autodeterminación para este pueblo». Además se solicitaba «al Gobierno español que realice las gestiones políticas y diplomáticas ante la Comunidad Internacional y ante Marruecos en particular, para que se encuentre una solución que conlleve la paz justa y duradera para ambas naciones». Por último, exigían a la ONU «que se implique decididamente en la solución de este conflicto».