TEHERÁN. Irán tensó de nuevo la cuerda ayer al reiterar un día después de reanudar su controvertido programa nuclear que no cederá en su intención de dominar la «energía nuclear civil», a pesar de los riesgos de sanciones y las condenas internacionales. El presidente iraní, el ultraconservador Mahmud Ahmadinejad salió a la arena política para reafirmarse en su postura: «Nuestro pueblo no se dejará intimidar por la agitación y seguirá, con fuerza, por el camino del progreso para dominar y utilizar la energía nuclear con fines pacíficos», dijo.
«Les digo a las potencias (del mundo) que, con fortaleza y prudencia, Irán avanzará hacia el desarrollo de la energía atómica para fines pacíficos. No nos asustan las potencias y el ruido que hacen», aseguró durante un discurso en el puerto meridional de Bandar Abbas. «Hemos reanudado el programa de investigación, y si Dios quiere, la energía nuclear pronto estará al servicios de los iraquíes», agregó.
En Teherán, las manifestaciones de altos responsables del régimen no variaban con respecto a las de su presidente. «Se trata de una cuestión delicada. Nosotros no podemos renunciar a nuestro derecho. Ningún iraní está dispuesto a renunciar al mismo y ellos deben saber que nos mostraremos firmes», declaró, por su parte, el ex presidente iraní, Akbar Hachemi Rafsanyani, en la plegaria colectiva de la fiesta musulmana de Al Adha. «Con sabiduría defenderemos nuestros derechos, y si nos crean problemas, lo lamentarán e Irán saldrá vencedor» de cualquier crisis, sostuvo Rafsanyani, que dirige el Consejo de Discernimiento, la principal instancia de arbitraje político del régimen.
Irán reanudó el martes sus actividades de investigación en materia de combustible nuclear después de más de un año de suspensión, agravando la crisis con Occidente. «Desde la reanudación de nuestras actividades el martes, una enorme ola de agresiones injustas de medios políticos y militares occidentales comenzó contra Irán», denunció Rafsanyani, afirmando que en realidad los occidentales querían «mantener a Irán en el subdesarrollo».
Desde la elección del presidente Ahmadinejad, Irán parece haber optado por una política de firmeza, e incluso de ruptura con Occidente. «Nuestro país avanzará por el camino nuclear con paciencia, sabiduría y según un calendario (...). Actualmente, después de un primer paso (el 8 de agosto pasado, con la reanudación de la conversión), estamos dando el segundo» al reanudar la investigación sobre el enriquecimiento del uranio, declaró el 3 de enero Ahmadinejad. AGENCIAS