La calle Bista Eder presentaba una mañana de esta semana el aspecto que se observa en la imagen. Cualquier vecino que pasase por allí no tenía más remedio que pasar a duras penas entre el coche subido en la acera y el buzón, o salir a la carretera para bordear el vehículo mal estacionado. Sólo que las personas con coches de niños y carritos de la compra no podían elegir y tenían que salir a la carretera para pasar. A nadie se le ocurriría dejar el coche en mitad de la carretera cortando el paso. Sin embargo, algunos consideran que eso mismo sí se puede hacer en las aceras. [FÉLIX MORQUECHO]