SAN PETERSBURGO. Científicos rusos han reanudado la perforación del hielo en la Antártida para llegar hasta un enorme lago a casi 4.000 metros de profundidad en el subsuelo del Continente Blanco, reveló ayer la Academia de Ciencia de Rusia. Las perforaciones, suspendidas desde 1999, se reanudaron en los primeros días de enero y continuarán hasta el próximo día 20», declaró ayer un portavoz de la Academia científica rusa citado por la agencia Interfax.
Descubierto en 1957 por científicos soviéticos debajo de la base científica del mismo nombre, el lago Vostok («Oriente», en ruso) está considerado uno de los hallazgos geográficos más importantes del siglo XX. Con doscientos kilómetros de largo, cincuenta de ancho y quinientos metros de profundidad, el lago Vostok es una masa de agua dulce en estado líquido, que se encuentra bajo una capa de hielo de 3.700 metros de espesor.
Los científicos calculan que en esta temporada perforarán 50 metros de hielo y que les faltará otro medio centenar para llegar hasta su superficie y extraer agua, que será la más pura y antigua del planeta. Las muestras del hielo cercano a la superficie del lago obtenidas por los investigadores rusos tienen una antigüedad de 420.000 años, lo que les lleva a suponer que el lago ha permanecido sellado bajo la placa de hielo entre 500.000 y más de un millón de años.
Formas de vida
La perforación y estudio del hielo sobre el lago comenzó hace décadas, pero se suspendió en 1999 por recomendación de los científicos que alertaron sobre el peligro de que el agua del Vostok puede resultar contaminada a consecuencia de esas labores de perforación.
Tras proponer tecnologías de perforación nuevas, los rusos recibieron la autorización de la comunidad científica internacional para reanudar los trabajos relacionados con el misterioso lago. Los científicos suponen que el agua del Vostok puede contener formas de vida desconocidas o fósiles que pueden dar nuevos indicios sobre el origen de la vida en el planeta.
La temperatura media del agua es de alrededor de tres grados bajo cero. El hecho de que se mantenga líquida en el lugar más frío del planeta ha dado lugar a diversas hipótesis. Hay quien sostiene que el calor interior de la tierra mantiene cálidas las rocas bajo el lago, o que la placa de hielo que lo cubre pueda estar actuando como una suerte de manta aislante, protegiéndolo de las frías temperaturas de la superficie (el hielo es un mal conductor del calor).
Otra posibilidad es que el lago no haya tenido tiempo de congelarse tras un periodo templado que finalizó alrededor de 5.000 años atrás. Una cuarta hipótesis es que permanezca líquida debido a la presión que ejerce el hielo sobre él (el hielo se funde con la presión).
El lago Vostok es un entorno oligotrópico extremo, que está supersaturado de oxígeno, con unos niveles cincuenta veces mayores que los encontrados en los lagos de agua dulce normales de la superficie de la Tierra.
El enorme peso de la placa de hielo continental sobre el lago Vostok se cree que contribuye a la elevada concentración de oxígeno. Aparte de disolverse en el agua, el oxígeno y otros gases son atrapados en un tipo de estructura denominada clatrato. En las estructuras de clatrato, los gases quedan encerrados en una jaula helada y presentan un aspecto de nieve prensada. Esas estructuras se forman a las altas presiones de la profundidad del lago Vostok, y serían inestables si se trajeran a la superficie a presión atmosférica.
Debido a este hecho, si el agua sale del lago Vostok por perforación, podría salir a chorro como el de una botella de gaseosa, y si no se contiene, exponer el lago a una posible contaminación, además de ser un riesgo potencial para los científicos.
Marea de centímetros
Ningún otro lago natural en la Tierra tiene tanto oxígeno. Se cree que los posibles organismos en el lago Vostok deberán ser capaces de soportar un elevado estrés por oxígeno. Pueden haber desarrollado adaptaciones especiales, como elevadas concentraciones de enzimas protectoras para sobrevivir en el ambiente rico en oxígeno del lago. En abril de 2005, investigadores alemanes, rusos y japoneses descubrieron que en el lago se registran mareas. Dependiendo de la posición del sol y la luna, la superficie se eleva entre uno y dos centímetros.
Los investigadores que estudian esta joya de la Naturaleza asumen que la fluctuación de la superficie del lago tiene el efecto de una bomba que mantiene el agua circulando, y que sería necesario para la supervivencia de los microorganismos, en el caso de que los hubiera. AGENCIAS