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Miércoles, 11 de enero de 2006
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EDICIÓN IMPRESA
AlDia
Juzgan al gerente de una empresa y a un patrón por la muerte de un buzo en Zumaia
La Fiscalía solicitó para los dos inculpados penas que suman tres años de prisión por una falta de imprudencia El trabajador fue golpeado por la hélice de un barco
SAN SEBASTIÁN. La Fiscalía de Gipuzkoa pidió ayer penas que suman tres años de cárcel para el dueño de una empresa de trabajos submarinos y el patrón de un barco a los que acusa de no tomar las precauciones necesarias para evitar la muerte de un buzo que fue golpeado por la hélice de la embarcación. Durante el juicio por estos hechos celebrado ayer en Donostia, la representante del ministerio público imputó un delito contra los derechos de los trabajadores y una falta de imprudencia con resultado de muerte al patrón del barco y al gerente y copropietario de la empresa, que además era el responsable de buceo del barco cuando ocurrió el accidente.

Según el escrito de acusación de la fiscal, los hechos sucedieron el 7 de diciembre de 1999, a un kilómetro de la costa de Zumaia, durante las obras de instalación de un emisario submarino de una piscifactoría en la que trabajaban dos barcos con sus tripulaciones y varios buzos. El texto precisa que sobre las 12.30 horas concluyó la jornada laboral, pero una de las embarcaciones no logró izar un ancla, por lo que el buzo fallecido se sumergió con la intención de liberarla, aunque «en un momento determinado» la hélice de la embarcación se puso en marcha y atrapó al trabajador que «sufrió lesiones que le causaron la muerte».

Orden de marcha

El escrito aclara que en la embarcación se encontraban el gerente de la empresa, quien dio la orden de liberar el ancla, y el patrón, que puso la hélice en marcha, pese a que ambos sabían que los trabajos submarinos «siempre deben ser realizadas por dos buzos» y que no se puede poner en marcha la nave cuando hay trabajadores sumergidos.

Durante la vista oral, el dueño de la empresa dijo que la normativa permite que la operación que desempeñaba el buzo cuando falleció fuera realizada por una sola persona y aclaró que dio la orden de poner en marcha el barco porque así se lo indicó el buceador desde el fondo del mar por medio de un tirón de la manguera por la que recibía el oxígeno.

Opinó que el accidente fue debido a que el buzo cogió un cabo de una boya que se enrolló en la hélice y que, al poner en marcha el motor, lo arrastró hasta la popa del barco y le golpeó hasta causarle la muerte.

Por su parte, el patrón del barco señaló que desde el puente de mando no presenció el suceso y recalcó que él se limitó a cumplir las órdenes que recibió.

En sus conclusiones, la fiscal consideró que los procesados incumplieron la legislación de riesgos laborales porque conocían las normas de seguridad y no las pusieron en práctica, por lo que reclamó un año y medio de prisión para cada uno de ellos, así como una multa de 3.960 euros y que ambos indemnicen con 105.757 euros a los familiares del fallecido.

La acusación particular, que ejercen los allegados del buzo, solicitaron un año y medio para cada uno de los procesados y una indemnización económica, mientras que la defensa solicitó la libre absolución. El juicio quedó visto para sentencia. EFE



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