Esta semana la Real viajó a Vigo para jugar contra el Celta. Recuerdo que empecé con la Real en Atocha en 1985 contra los gallegos. Mi primer partido oficial en el banquillo blanquiazul. No pudimos ganar. Y, lo que fue aún peor, grave lesión del gran capitán, Luis Arconada. El empate nos dejó con un 'negativo'. Era la primera vez en mi vida que veía el tema de 'negativos' y 'positivos'. Y no lo entendía totalmente. Lo que sí entendía es que no era positivo empezar en casa con un resultado negativo. Sufrí bastante en aquella primera vuelta, pero tenía el apoyo incondicional de todos. Bueno, de casi todos. Y cuando jugamos en Vigo en el inicio de la segunda vuelta, el resultado no pudo ser mejor. 0-3 para la Real con dos goles de Uralde. Y dos positivos. De todos modos, Vigo no fue siempre favorable para mí.