HONDARRIBIA. DV. En noviembre de 2004 finalizaron formalmente las obras de restauración ambiental de la Marisma de Jaitzubia, llevadas a cabo por el Departamento de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno Vasco, quedando abierta para el uso público. En la actualidad se puede disfrutar y apreciar los resultados y la evolución que ha tenido este complejo a lo largo de este último año, tras acometerse las obras de recuperación de 25 hectáreas de marismas después de dos siglos infrautilizadas.
Javier Belza, responsable de la gestión del parque de Plaiaundi, adelanta que ya «podemos observar la rápida colonización de plantas como el carrizo y la espadaña en las lagunas de agua dulce y plantas halófilas (que soportan el agua del mar) en las áreas influidas por la marea».
En la actualidad se está realizando un seguimiento de la evolución de la vegetación y aparición de nuevas especies. Apoyando la colonización natural se vienen realizando labores de plantación de árboles y arbustos con el objetivo de crear refugios para la fauna y pantallas vegetales que permitan desarrollar un uso público compatible con la protección del espacio. De este modo en el año 2005 se plantaron once mil ejemplares de árboles autóctonos y arbustos, entre los que destaca el tamariz, que había desaparecido en esta zona.
Plantación continuada
Durante este invierno se continúa con el proceso de plantación, pero esta vez centrada fundamentalmente en las islas de la marisma. También se trabaja en la eliminación de plantas invasoras, como el bacharis halimifolia y carrizo de la Pampa, especies que habían prosperado enormemente y que se pretenden eliminar en su totalidad. En cuanto a la fauna, ya se han observado más de un centenar de especies distintas de aves, destacando entre ellas las garzas, limícolas, y diversas especies de anatidas como cercetas, azulones, patos y cucharas, entre otras.
Incluso algunas especies han llegado a criar en Jaitzubia por primera vez, como es el caso de la focha común. Además de las aves, también se constata una colonización intensa por parte de los animales invertebrados acuáticos que habitan en el fango. Estos resultados se desprenden de los estudios realizados como son los censos y análisis de fangos y aguas, así como del anillamiento científico realizado el pasado año.
Capturas de coipús
Asimismo, para evitar los perjuicios relacionados por el coipú se viene desarrollando una intensa labor de captura, que ha dado como fruto un total de 44 ejemplares hasta la fecha.
A esta labor, sin embargo, se le ha presentado una dificultad añadida como es la sustracción de las jaulas-trampa, al tiempo que preocupa el uso indiscriminado que se pueda hacerse de las mismas. En cualquier caso, Belza destaca «la elevada conciencia sobre este problema y colaboración por parte de los visitantes».
Jaitzubia se está convirtiendo también en un lugar habitual de paseo. Los principales usuarios son los habitantes de la comarca, aunque se detecta también cada vez más la presencia de otras personas llegadas de distintos puntos de la provincia. Hay que destacar también visitas de grupos de investigación y formación, interesados en el desarrollo de esta experiencia de restauración ambiental. El pasado año se establecieron nuevos servicios de atención al público, como una caseta de información, organización de visitas guiadas para particulares durante el fin de semana, y para centros escolares durante el curso. Se calcula que aproximadamente unas 300 personas frecuentaron Jaitzubia durante los fines de semana de buen tiempo, llegando a contabilizarse hasta 1.500 personas en cuatro días durante la Semana Santa.
En 2005 también se editó un folleto informativo con los itinerarios existentes e información, folleto que también se distribuye desde la oficina de turismo y se ha llevado a distintas ferias. Los datos sobre Jaitzubia han sido incorporados a la web de las marismas de Txingudi (www.euskadi.net/txingudi).