BILBAO. La presidenta del PP vasco, María San Gil, denunció ayer que el PSE-EE ha decidido «ocupar el espacio político» del tripartito situándose como la «tercera pata» de este pacto de gobierno y afirmó que los socialistas vascos sólo son «fuertes y ambiciosos» en la consecución de poder en Euskadi «junto con el PNV». Acusó también a los nacionalistas de seguir dando «alas» al terrorismo y de mantener el «mismo discurso aburrido y cansino».
En una rueda de prensa en Bilbao, la dirigente popular manifestó que, pese a que el PSE pretende «convencer» a la ciudadanía de que algo ha cambiado, «muchos nos damos cuenta de que lo único que ha cambiado es el PSE y López, que han terminado 2005 apoyando los Presupuestos del Gobierno Vasco, el plan Ibarretxe, las enmiendas para los presos, Udalbiltza y abandonando claramente la vocación de ser alternativa». A su juicio, los socialistas vascos son «absolutamente débiles en la defensa de la alternativa, pero son fuertes y ambiciosos en la consecución de poder aquí en el Gobierno del País Vasco junto con el PNV».
Acusó a la formación que dirige Patxi López de someterse de una forma voluntaria y clara al nacionalismo, lo que, a su juicio, implica que el PP «se enfrenta al 2006 sabiendo que tenemos más responsabilidad todavía de la que teníamos hasta ahora, sabiendo que es un año crucial».
San Gil también criticó al PNV y al lehendakari porque, pese a que sus manifestaciones sean con «tonos distintos», los responsables de la formación jeltzale han «pasado de puntillas sobre el tema de ETA». Aseguró que le hubiera gustado que el presidente del EBB, Josu Jon Imaz, no hubiera considerado a ETA «la llave para el proceso de paz porque en ningún país del mundo se considera a los asesinos llave para nada».
La presidenta de los populares vascos afirmó que las palabras de Imaz se deberían haber centrado en exigir al Gobierno Vasco «acciones concretas» para derrotar a ETA y no en «volver a dar alas a la banda terrorista, que se siente protagonista absoluta de lo que está pasando y que sienten que no hay un Estado de Derecho, que no hay un Gobierno Vasco que les quiere perseguir y derrotar». «Con las declaraciones de Imaz, Ibarretxe y Egibar, ETA vuelve a sentir que no intentan derrotarles sino que lo único que se busca es complacer a los terroristas para que decidan siendo muy buenos dejar de matar», afirmó .
«Discurso cansino»
Para San Gil, por contra, en lo que sí que se ha puesto «acento» es en el plan Ibarretxe, que «no estaba aparcado en un cajón», sino a la espera de ver qué ocurría con el Estatuto, «que teníamos muy claro que era el resurgir del plan Ibarretxe, con lo que volvemos a tener por parte del PNV y de Ibarretxe el mismo discurso cansino y aburrido».
Aseguró que, ante ese escenario, el PP asume ser la única alternativa a los nacionalistas y advirtió que su partido «perderá muy poco el tiempo» con el plan Ibarretxe ya que se centrará en preparar las elecciones municipales. DV Y AGENCIAS