El español Juan José Gregory, de 45 años y la ucraniana Iryna Nesina, de 24 años, rompieron ayer una norma que se había instalado en la zona norte turco-chipriota que, desde 1974, se mantiene dividida de la zona sur griego-chipriota, y por la cual, no se permitía oficiar bodas de credo ortodoxo. En la imagen puede verse la primera boda desde 1974, oficiada por el religioso ortodoxo griego-chipriota Konstantinos Kyriakides, en la localidad turco-chipriota de Morphou. Al parecer, en la problemática división que afecta a Chipre, las religiones han conseguido suavizar un poco esta tensión. AP