MADRID. DV. El Grupo Popular en el Senado tiene previsto solicitar a la mesa de la Cámara Alta tras las vacaciones de Navidad un cambio de día de la sesión de control parlamentario al Gobierno para que no coincida con la del Congreso de los Diputados. Esta petición responde a una triple intención, esto es, por un lado que ambas sesiones no se solapen al celebrarse el mismo día (un miércoles al mes), que se amplíe la posibilidad de preguntar al Ejecutivo y, por último, conseguir una mayor trascendencia en los medios de comunicación.
El PP parece dispuesto a agotar todas las posibilidades que le brinda la Cámara Alta, donde está a tan sólo cinco senadores de la mayoría absoluta y donde, a diferencia de lo que ocurre en el Congreso, es capaz de tejer acuerdos y alianzas con otros grupos parlamentarios, como ha ocurrido recientemente con la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado para este año.
Además, en la dirección nacional del primer partido de la oposición hay «práctico consenso» sobre la proyección pública que está adquiriendo su portavoz parlamentario en el Senado, Pío García Escudero, uno de los 'pesos pesados' del PP desde hace mucho tiempo que, según fuentes populares, ha conseguido hacer de las sesiones de control al presidente «uno de los polos de atención informativa» de un miércoles al mes.