MADRID. DV. La ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha destacado a necesidad de lograr con el alcohol «un consenso parecido al logrado con el tabaco», aunque ha precisado que el del alcohol «es un problema distinto al tabaco». Salgado ha advertido en una entrevista de que si los derechos de los no fumadores no se respetan «habrá que ir más lejos», y ha afirmado que la Ley de Prevención del Tabaquismo, que entró en vigor anteayer, «es la mejor posible».
Respecto al alcohol, la ministra señala que «se dice que una copa de vino no es perjudicial para la salud», aunque estima que «hay que añadir que sólo si se trata de un adulto», y añade que cuando se habla de esta cuestión es necesario pensar antes «a quién lanzamos mensajes y qué limitaciones estamos estableciendo».
En esta cuestión, afirma que «nos queda por delante un trabajo serio en el que contaremos con muchas opiniones para hacer una norma que pueda cumplirse y la sociedad acepte y la considere equilibrada», y señala que las prohibiciones contra el alcohol no se deberían limitar a su consumo en la calle o a limitar la publicidad de bebidas de más de 15 grados, «porque el de menos de 15 grados en un chaval de 15 años también puede hacer mucho daño».
Anuncia que este problema lo analizará el Gobierno el próximo año con un estudio previo que permita conocer los efectos del alcohol en la salud, y señala que «ya lo estamos haciendo en relación con otras drogas. Debemos delimitar con mayor exactitud el daño que están produciendo las bebidas alcohólicas en los jóvenes. Sospechamos que parte del fracaso escolar es atribuible al alcohol».
Tolerancia
Para la ministra, «la tolerancia con el tabaco que había en España y el escaso respeto con la población no fumadora se repite en pocos países de Europa occidental», y añade que la mayoría no fumadora «aceptaba la imposición de una minoría que ni tan siquiera preguntaba si podía fumar cuando se encendía un cigarrillo».
En su opinión, la ley aprobada es «la mejor posible», ya que entre lo que hubieran deseado los profesionales sanitarios -una prohibición más rigurosa en los lugares de ocio- y lograr una norma consensuada, «nosotros hemos optado por una posición más equilibrada».
Salgado afirma que el Estado percibe un ingreso por beneficios del tabaco cercano a los 6.000 millones de euros frente a los casi 4.000 millones de costes directos asociados a sólo seis de la enfermedades causadas por el tabaco, aunque recuerda que éste influye en veinte, por lo que mantiene que la reducción de los costes sanitarios «equilibrará los ingresos del Estado».
Para la ministra, «hay que ser exigente con el cumplimiento de la ley», aunque también advierte de que es preciso ser conscientes de que los hábitos consolidados «no cambian de la noche a la mañana». Salgado asegura que ya ha emprendido conversaciones con Hacienda para que en breve aumenten el precio de las marcas más baratas, aunque señala que no puede decir cuándo se producirá la subida de impuestos para evitar el acopio de esas marcas.
El negocio
Preguntada si considera un fracaso que el 90% de los pequeños bares hayan optado por permitir fumar, la ministra afirma que la situación dará un giro en cuanto las cosas se hayan asentado. «En el momento en que haya locales sin humo, las personas que no fumen van a preferir ir a esos establecimientos. El 10% de los locales libres de humo va a convertirse en un 20% a final de año y en un 30% a finales de 2007». Además, dice que la experiencia en otros lugares pone de relieve que la hostelería no se resiente: «En la ciudad de Nueva Yor, un año después de la entrada en vigor de una norma similar, el negocio hostelero ha crecido en torno a un 8%. En Italia tampoco se habla de pérdidas significativas. Puedo predecir que al cabo de un año no habrá perdidas económicas».
En cuanto a la inquietud generada por las pérdidas de horas laborales, la ministra sostiene que en otros países no ha habido grandes problemas: «La experiencia nos dice que al salir a la calle el número de cigarrillos fumados desciende con rapidez al cabo de unas semanas y, con esa reducción, el absentismo laboral».