PARÍS. DV. La justicia francesa estrena el año 2006 con el proceso a la presunta jefatura del aparato militar de ETA encargada de continuar hasta el otoño de 2002 la ofensiva de atentados desencadenada a las órdenes de Txapote tras la ruptura de la última tregua. Acusados de haber asumido al alimón el mando de los 'comandos' armados a comienzos de 2001, Jon Olarra Guridi (San Sebastián, 1967) y Ainhoa Mujika Goñi (San Sebastián, 1970) son los principales imputados del juicio que se inicia hoy en el Tribunal Correccional de París.
En el banquillo estarán acompañados por la vascofrancesa Saroia Galarraga (Bayona, 1981), el francés Bruno Josié (Pompey, 1973) y los presuntos integrantes del segundo comando itinerante Argala, Andoni Otegi Eraso (Tolosa, 1975) y Oskar Zelarain Ortiz (Tolosa, 1974). Los seis procesados afrontan la imputación común de asociación de malhechores con fines terroristas, delito sancionado con una pena máxima de diez años de prisión en la legislación gala.
El caso arranca en agosto de 2002 a raíz de la denuncia presentada en la Gendarmería por el dueño de un estudio en Talence (periferia de Burdeos) al que había infundido sospechas el comportamiento de sus inquilinos. Tras un par de semanas de vigilancia policial, el 16 de septiembre fueron detenidos en las inmediaciones del inmueble, frecuentado por estudiantes universitarios, Olarra, Mujika y Galarraga a bordo de un Renault Clio robado.
En el coche se encontraron dos pistolas: una Astra 100 y otra Browning GP-35. Entre otros documentos, se intervino la 'contribución' de un militante en la que proponía intensificar la lucha armada, incluso con «atentados ciegos» mediante bombas en coches o mochilas, y opinaba que Francia debería formar parte de los objetivos de la organización por ser un enemigo del pueblo vasco. Estos arrestos desencadenaron posteriormente la detención del resto de imputados en este proceso.