|
|
Imprimir Enviar |
|
|
| Título: Election. (Hong Kong, 2005). Dirección: Johnnie To. Guión: Yau Nai-hoi, Jyp Tinshing. Fotografía: Cheng Siu-Keung. Música: Lo Ta-yu. Intérpretes: Simon Yam, Tony Leung Ka-Fai, Louis Koo, CheungSiu-Fai. Cine de estreno: Príncipe. Duración: 101'. |
|
Estuvo en Cannes. En la Sección Oficial. Estuvo en Sitges como piedra angular de la retrospectiva dedicada a su autor, cuyo Breaking News dejó sin aliente en 2004 a la muchachada de la Semana de Cine de Terror y Fantasía de Donostia. En Sitges, el creador de Election consiguió por ella el premio al Mejor Director y el homenaje absolutamente rendido de uno de sus mayores admiradores y alumno confeso: Quentin Tarantino.
Election es una película de Hong Kong y es una película sobre la mafia china, no sólo sobre las notorias 'triadas' sino sobre otras organizaciones cuyos orígenes se remontan a tiempos en los que todo Occidente yacía en la Edad Media y, desde luego, ni en Sicilia ni en Calabria existían la Cosa Nostra o la Camorra. Sin embargo, en el fondo (y también bastante en la superficie), Election se parece más bien poco, más bien nada, ni a una película hongkonesa ni a una película china sobre mafias orientales. Su ritmo, su cadencia, sus costumbres, el comportamiento de sus personajes, la sequedad de sus planos, la absoluta falta de coreografía en los momentos de pelea y venganza, su austeridad totalmente monacal tanto en la cámara como en el guión, su impresionante solidez, su eficacia y su eficiencia, absolutamente cinematográficas, su pulso firme, su sabiduría para narrar y para dibujar los movimientos de los suyos, su carisma artesanal, le acercan maravillosamente a las obras magnas del mismísimo Coppola, del mismísimo Scorsese, del mismísimo Ferrara, pero, al mismo tiempo, le aleja fieramente de la leyenda que sobre los gansters y sus leyes crearon películas como Muerte entre las flores, El honor de los Prizzi o Scarface.
Election habla, precisamente, de la designación del nuevo jefe de la organización Wo Shing, proceso boicoteado por quien lo pierde. Terrible juego de venganzas, compraventa de almas, cuerpos y voluntades, puzzle total de quién está con quién y quién contra quién, Election muestra una violencia antigua, sin armas de fuego ni explosivos. Aquí se mata a golpes, con las manos. A palos. A patadas. Percutan secos los gritos. También la película.