- Fue la primera mujer al frente de un programa de radio matinal en España Más que palabras, y también la primera en dirigir una revista de información general Interviú. ¿ Demasiada presión para un matrimonio estable?
- Hoy día no existe trabajo que no genere presión y aún así hay matrimonios que funcionan y otros no. Tengo el saludable hábito de aparcar los problemas laborales en el garaje de casa, pero ojalá hubiera sabido hace años lo que sé ahora sobre la pareja.
- Hoy vuelve con otro ensayo emocional donde la afirmación, ha sido sustituida por la interrogación. La pareja, ¿tiene fecha de caducidad ?
- Es el lector quien debe dar una doble respuesta. La primera, personal, de modo que tras la lectura va a tener la convicción de si su pareja tiene o no una fecha de caducidad cercana. La segunda planea en lo social: ¿está usted seguro de que la pareja sigue siendo la mejor forma de relacionarnos? Yo creo que sí.
- «Estamos viviendo un proceso formidable de mutación de la especie» -escribe. ¿ En qué sentido?
- Vivimos los estertores de un patriarcado que destierra la subordinación femenina, y nos adentramos en una sociedad donde la mujer se masculiniza casi tanto como se feminiza el hombre.
- En otro tiempo la gente se casaba para toda la eternidad. La posmodernidad, ¿ ha emparejado felicidad y fugacidad?
- Peor, ha identificado felicidad con el bienestar que nos reporta el otro, de forma que cualquier traspiés nos lleva a cuestionarnos la validez de la relación.
- Según Vicente Verdú, «ahora le toca el turno a un modelo de pareja donde la mujer suele tener la razón y el hombre la culpa».
- No estoy de acuerdo, aunque es cierto que, a veces, las medidas de corrección para favorecer a una mujer tradicionalmente menospreciada demonizan en exceso al hombre.
- Hombres y mujeres, ¿ nos emparejamos por las mismas razones?
- Hoy por hoy sí: nos unimos en pareja casi siempre por amor.
- Entonces, ¿ es mejor buscar la afinidad, o también existen desafinaciones perdurables?
- Hay que buscar complementariedad en lo distinto e identidad en lo esencial. Pero evitando siempre caer en las nocivas dependencias de la pareja.
- 'El Triángulo de Sternberg' establece los tres vértices de una pareja -intimidad, pasión y compromiso-. ¿ Cuál es el más valioso?
- La clave reside en el equilibrio entre los tres. Si la relación se escora a favor de alguno, algo va mal.
- «El matrimonio cambia a la mujer» -escribe-. «La novia, una vez que se convierte en una mujer casada, se transforma hasta en su aspecto físico». ¿ Y eso por qué?
- Por una triste alquimia que mezcla aquello que hemos visto en nuestras madres y una errónea percepción de que el matrimonio es el fin del camino en la conquista, cuando es sólo el inicio.
- En su libro habla de parejas convencionales y de parejas evolucionadas en lo que se refiere al juego sexual. ¿Cuál es el criterio para diferenciarlas? ¿
- Sus prácticas íntimas. Las primeras apenas salen de la postura del misionero y las segundas despliegan un gran abanico que va desde el coito anal hasta el fetichismo.
- Cita la paradoja de una clase social muy conservadora, capaz de entregarse a orgías estilo 'Eyes whide shut'. ¿Cómo se lo explica?
- No hay reglas en materia de connubio. Mi experiencia preparando este libro me permite asegurar que el sexo practicado es mucho más rico que el intuido y que la apariencia, el status, la ideología incluso las creencias religiosas quedan siempre a los pies de la cama.
- Entre excesos y defectos, ¿cuándo sabemos que una pareja está rompiéndose?
- El divorcio de las almas precede al de los cuerpos. Y hay señales inequívocas de ello: una escalada de agravios, cicatrices sin restañar, sensación de soledad y nula autoestima, falta de comunicación, ausencia de deseo, total desacuerdo y profunda incomprensión hacia el otro. En suma, ganas de huir de una compañía que antaño fue feliz.
- Sin embargo, en su libro también habla de una cierta «infidelidad terapéutica»...
- Soy escéptica con este tipo de infidelidad que sólo sirve para reforzarse en una decisión previa de ruptura. La infidelidad siempre fracciona el corazón y dilapida la seguridad depositada en el otro.
- «Sólo unos pocos matrimonios terminan bien» -insiste Oscar Wilde-, «los demás duran toda la vida». ¿ Por qué es tan difícil acabar con amor una historia de amor?
- La cuestión es ¿por qué no se concluye con cariño? Este sí es un sentimiento que sobrevive al amor.
- No obstante, a medida que las tasas de divorcio se disparan, se ven más bodas por la calle. ¿ A qué responde tanta fiebre nupcial?
- Es un marchamo de éxito social. «Qué bien te va la vida» incluye un paquete de logros económicos, profesionales y también sentimentales. No hay más que observar a los grandes empresarios que parecen incompletos si no llevan al lado a una pareja «perfecta».
- Y usted, ¿ apuesta por un modelo de pareja diferente o por la inercia de las monogamias sucesivas?
- Encadenar una relación tras otra es agotador y, a veces, decepcionante pero tampoco estamos dispuestos a aguantar de forma estoica como hacían nuestros padres. Recomiendo la negociación, una suerte de pacto mutuo que defina muy bien hacia dónde se quiere caminar juntos.
- En su ámbito profesional Teresa Viejo es considerada una mujer de éxito. ¿Extendería esa misma valoración a su esfera sentimental?
- Soy una gran afortunada en todos los aspectos. La vida me ha regalado tanto que no sé cómo devolver tal generosidad. Supongo que escribir lo que he aprendido es una forma
- Su definición de la felicidad, ¿ se basa en la aceptación o más bien en la ambición?
- Mi felicidad bebe de los afectos y reposa en las cosas pequeñas. Una caricia, la puesta de sol en Tarifa y el arrullo del mar. Vista, oído y tacto.
- A modo de conclusión, su libro incluye un decálogo de consejos. ¿Cuales son los tres esenciales?
- Hazme la vida fácil es lo más simple y más complejo que pedimos al otro: hazme la vida fácil para aprender contigo. Hazme la vida fácil espantando lo negativo. Hazme la vida fácil no callando aquello que te inquieta y a mí me perturba. Hazme la vida fácil, llenándola de sonrisas.
- Milan Kundera nos ofrece su definición del amor perfecto: Una amistad con momentos eróticos. ¿ Cuál sería la suya?
- La pareja tiene que ser el compañero en quien confiar, alguien que te influya, renueve y contamine positivamente. Alguien con quien crecer en la vida y disfrutar en la cama.