El 13 de septiembre, Día de la Memoria: sí, pero...

Sí a las conmemoraciones que busquen la veracidad, no a aquellas que usen el pasado para sustentar visiones políticas del presente

LUIS CASTELLS ARTECHECATEDRÁTICO DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA DE LA UPV-EHU

Este pasado 13 de septiembre los donostiarras hemos recordado una fecha infausta como fue la entrada de las tropas facciosas en la ciudad en el curso de la Guerra Civil. Es una fecha que simboliza el comienzo de una etapa terrible, con el establecimiento de un régimen fascistoide en sus comienzos, dulcificado después, pero que nunca perdió su componente dictatorial y represivo. Esa represión fue especialmente virulenta tras la caída de la ciudad y la instauración del nuevo régimen: el historiador que mejor ha estudiado el tema, Pedro Barruso, calcula que entre 1937-1945 hubo entre 500-600 víctimas en Gipuzkoa bien como consecuencia de acciones extrajudiciales o fusilados tras consejos de guerra. La carencia de documentación hace difícil establecer una cuantificación precisa, lo que permite en ocasiones disparar la cifra según convenga sin el rigor debido. Esa represión, además, no se limitó a la violencia física, sino que se extendió a otras vertientes distintas que tenían que ver con los destierros forzosos, la represión económica o las depuraciones laborales a los considerados como simpatizantes de la República, que afectaron especialmente a los docentes y funcionarios de la administración, como fue el caso de los trabajadores del Ayuntamiento de San Sebastián. Estos hechos deben ser conocidos para ayudar a vacunar a la sociedad de todo proyecto totalitario y, por tanto, la iniciativa del Ayuntamiento de San Sebastián de recuerdo de esa fecha como referente para abordar lo que fue ese período de nuestro pasado no puede ser más que elogiada.

Expuesto lo cual, hay en Euskadi determinados tratamientos y usos de la Guerra Civil que como historiador generan desasosiego. En este sentido, las interpretaciones que se hacen por parte de algunos sectores de la sociedad vasca de ese trozo del pasado son llamativas por su escaso fundamento y su extraordinaria carga ideológica y emotiva. No interesa tanto la historia como estudio riguroso del pasado, sino la utilización que se pueda hacer de ella, su empleo en la actualidad en favor de intereses de parte. Existe así un canon interpretativo afín al nacionalismo que presenta la Guerra Civil como un enfrentamiento España-Euskadi, como una secuencia de un conflicto secular, cuyo resultado sería el reforzamiento de la ocupación por parte de un poder externo, España. Es un tipo de relato que omite rasgos sustantivos, como que la Guerra Civil española fue también una guerra fratricida en Euskadi pues hubo vascos que apoyaron la sublevación contra el orden legítimo, como también hubo luego vascos franquistas. Se enfatiza sobre la condición nacionalista de los gudaris, obviando o relegando en ese relato que hubo asimismo combatientes que no lo eran. Se omiten partes poco ejemplares como la rendición de las tropas nacionalistas en Santoña, pues entendían que perdida militarmente Euskadi ya no había motivos para combatir, confirmando así los temores de Azaña de que caído Bilbao es verosímil que los nacionalistas arrojen las armas, pues no se baten por la causa de la República ni por la causa de España, a la que aborrecen, sino por su autonomía y semiinidependecia.

Adelantaba Azaña lo que ocurriría y expresaba unas reticencias del nacionalismo con la República que en su versión extrema seguiría expresando años después Telesforo Monzón, alto cargo del PNV durante esta etapa, que recordando aquellos momentos escribía a Manuel de Irujo: Te acuerdas de la llegada de aquellos mutillas euskaldunes navarros que habíamos hecho prisioneros (por requetés). Cuándo yo te dije «Manuel, mis aliados son estos y no aquéllos», señalando a los pequeñarras fachudos de Trintxerpe que les injuriaban al pasar.

Pero además, el relato que las administraciones públicas guipuzcoanas -para las cuales los historiadores pertenecientes al mundo universitario somos en buena medida un colectivo desconocido- están promoviendo una narrativa con silencios y omisiones en aquellas partes más incómodas, o que chocan con esa versión simplificada. Obviamente, como ha quedado expuesto, hubo un bando rebelde que se levantó contra la democracia encarnada en la República y fue causante de una Guerra Civil de la que fueron los únicos responsables. Ahora bien, esta constatación no debe implicar un relato maniqueo en la que solo emergen los males de unos: las guerras, y más si estas son civiles, son escenarios de horrores que deben ser recogidos. Llevamos camino de echar un velo sobre lo ocurrido en San Sebastián y la provincia bajo dominio republicano entre julio y setiembre del 36.

Poco interés hay en dar a conocer que hubo alrededor 400-500 víctimas de la represión republicana durante esos meses en Gipuzkoa, calculándose que fueron alrededor de 180 los donostiarras o residentes en la ciudad que fueron ejecutados. Parece también que el olvido se extiende al asalto de la cárcel de Ondarreta por milicianos tras los bombardeos navales, que provocó el asesinato de 53 presos, entre los que se encontraba el arquitecto y falangista Aizpurúa, autor del proyecto del Náutico de San Sebastián; o sobre el traslado y fusilamiento de 14 tradicionalistas presos en Tolosa; o bien acerca del asesinato de tres alcaldes de San Sebastián que lo fueron en períodos políticos distintos. En fin, hechos que deben ser estudiados y expuestos si se quiere proporcionar un mosaico más complejo y certero de ese período.

Por tanto, sí a las conmemoraciones soportadas en un recuerdo historizado que busquen la veracidad y el rigor, y que sirvan para asentar en la ciudadanía valores democráticos; no a aquellas que proporcionen visiones sesgadas e incompletas y usen el pasado para sustentar opciones políticas del presente. Hay otra utilización espuria de la represión franquista emplearla para tapar o diluir el otro totalitarismo que hemos padecido: el de ETA. Pero esta cuestión, por su entidad, merece un capítulo aparte.

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