Un matrimonio de conveniencia

PAUL LICEAGA JÁUREGUIDIRECTOR DE ASOCIACIONES SECTORIALES DE ADEGI

Anunciado que el desafío de los próximos años será disponer de personas adecuadas y suficientes para responder de las necesidades de la empresa. Lo que invertirá el paradigma de que el candidato resulte interesante para la empresa, por el de como empresa, resultar atractivo para el candidato. Frente a la radical transformación que esta sufriendo el turismo, cabe pensar si la gestión del primer negociado es independiente, y afecta o no a la gestión de una estrategia definida en materia de turismo.

Sobre la base de que los frutos son siempre producto de una determinada conexión, corresponde tomar conciencia de la estrecha relación entre ambas materias.

Primero, porque la gestión de una estrategia de turismo con la calidad y el valor añadido como inequívoco patrón de trabajo, requiere y requerirá más talento para desarrollar aquellos productos y servicios acordes a este posicionamiento.

Abanderar y, en su caso, mantener esta apuesta necesitará de personas comprometidas y debidamente cualificadas, para responder además de los desafíos a los que debe responder el empleo turístico, entre los que destaca, al igual que en otras áreas del mercado laboral, la digitalización como recientemente ha referido un informe de Caixa Bank Research. Es decir, la pugna por el talento debemos asociarlo a todas las áreas de nuestra economía entre las que recordemos, el turismo, que según la Organización Mundial de Turismo, incluye prioritariamente a hoteles, servicios de alquiler inmobiliario, restaurantes, transporte de pasajeros, agencias de viaje, otros servicios anexos al transporte, alquiler de vehículos, actividades recreativas y culturales, y complementariamente a muchas otras como el comercio, supone en Gipuzkoa el 7,4 del PIB y un porcentaje muy superior en la capital, por encima de sectores más conocidos o reconocidos.

Debemos fijarnos a este respecto países como Suiza, Alemania o Francia respecto de los criterios de profesionalización de actividades y oficios relacionados con el turismo, a través de la formación dual en los dos primeros casos, así como intensificar, en la línea que se viene haciendo, la relación entre la empresa y universidad y los centros de formación en general.

Si buscamos la excelencia en el servicio para responder a una clientela que lo aprecie y lo valore, tendremos que recuperar lo que 'Conde Nast Traveler' ya refirió en su artículo 'San Sebastián, la nueva Belle Époque' con ocasión de la reinauguración del hotel María Cristina y refiriendo que aquello era sumergirse en plena Belle Époque y en aquel espíritu de optimismo que lo inundaba todo que, no olvidemos, nos hace depositarios de la cuidad y en su medida del territorio que hoy disfrutamos.

Segundo, para generar pero especialmente para atraer y retener el talento que nuestra capacidad productiva va a requerir en los próximos años, deben de estar claros y compartidos los pilares y valores sobre los que se asienta el atractivo de nuestro territorio.

Quiere decirse que desde la óptica de la gestión del talento, la foto que vendamos para atraer un determinado turismo en favor de otro, será o debiera ser, también aquella que provocaría que uno decida quedarse, volver o venirse, sea a trabajar, investigar o invertir.

Como muestra de lo anterior, en un reciente viaje de Adegi a China descubrimos la apuesta del país, para demostrar su apertura al mundo, pero en especial a Europa, a través de su estrategia 'belt and road' que alude a la antigua Ruta de la Seda, vínculo comercial y cultural entre Oriente y Occidente durante más de dos milenios. La 'Nueva Ruta de la Seda del siglo XXI' propone múltiples sectores de cooperación e intercambio cultural.

Hasta el más anclado en un imaginario fruto del total desconocimiento y en los tópicos, como casi siempre injustificados, se hubiera agitado en la silla al ver el video promocional de Shenzhen, provincia de Canton, en magistral equilibrio entre el potencial de lugar para la implantación o desarrollo de iniciativas empresariales, especialmente en este caso en el ámbito tecnólogico y la promoción de su asombroso entorno natural, cultural y paisajistico.

En resumen, que una estrategia de turismo no debe obviar el efecto que puede generar en la gestión del talento ni viceversa por lo que serán necesarios más espacios y dinámicas de conexión de lo que hoy pudiéramos pensar son dos mundos paralelos.

Si queremos y está demostrado que necesitaremos talento, será también el talento quien deba atraerles, recibirles, atenderles y guiarles.

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