Mateo Balbuena en su jardín

Es un humanista con alma de filósofo de la acción con casi 104 años de experiencia vital

JUAN AGUIRRE

Así como Cándido, personaje de Voltaire, al final de un largo viaje por este mundo cruel comprende la necesidad de cultivar su jardín, también Mateo Balbuena, con casi 104 años de experiencia vital, cuida con primor filosófico el jardín de su casa, una hectárea de terreno a las afueras de Amurrio. Entre el parterre y su poblada biblioteca pasa los días este hombre curtido y sabio, antiguo combatiente en la Guerra Civil española al que da gusto escuchar cuando habla con buena memoria y juicio sereno sobre aquella página de nuestra historia.

Nacido en un pueblecito leonés en 1913, emigró de joven a Bizkaia para labrarse un futuro. Soñaba con hacerse ingeniero pero, como a tantos de su generación, el golpe militar del 36 le trastocó el rumbo. Alistado como voluntario, en San Sebastián hace 81 julios se le reveló «la faz más terrible de la guerra». Fue el prólogo a tres años de itinerancia por los frentes del Norte y del Este, hasta el hundimiento del Ejército del Ebro. Intentó llegar a Francia huyendo de noche por las montañas, no lo consiguió. Siguieron años de cárcel, de resistencia contra la dictadura y de rumia intelectual. Abrió una academia de enseñanza media y empezó a escribir ensayos, teatro y novelas (una de ellas estuvo entre las finalistas del Premio Planeta).

Mateo es un humanista con alma de filósofo de la acción que concibe el mundo como campo abierto a la inteligencia creadora. Por encima de todo valora la reflexión a partir de la experiencia y para la vida, tanto la vida vivida como la pensada, ejercicio en el que se fundamenta la praxis transformadora. Y junto con eso, la importancia de saber aparejar estructuras organizativas eficaces. A su ausencia puede atribuirse la derrota en la guerra. Él lo ilustra recordando a los jóvenes anarquistas que se enrolaban en el ejército republicano al grito de '¡Abajo la disciplina!'.

Lamenta que hoy no se fomente el trabajo interior, raíz del letargo de las conciencias, pero es optimista porque la tendencia es al despliegue de las capacidades de cognición. Mateo observa que nos encaminamos hacia una democracia social de perfiles aún imprecisos que verá emerger nuevas fuerzas históricas. Si bien, por ahora, la nueva izquierda no ofrece mucho más que «salpullidos emocionales».

Coincidiendo con su 104 cumpleaños, Mateo Balbuena Iglesias va a presentar un nuevo libro, el número 14 o 15 de los que lleva publicados. Aunque este, dice, «con seguridad será el último». Se titula 'Impotencia política de las fuerzas asalariadas'. Quienes apreciamos los frutos de tu jardín te deseamos lo mejor: zorionak, Mateo, por el libro y por tu próximo aniversario.

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