Autogobierno inclusivo y vertebrador

Autogobierno inclusivo y vertebrador

Creo que el pacto y la no imposición son los procedimientos de las sociedades avanzadas con potencialidades de modificación siempre que existieran mayorías para ello

JOSÉ MANUEL BUJANDA ARIZMENDI

Deseo un autogobierno que de estabilidad y certidumbre a la sociedad vasca y que conlleve paralelamente acuerdos políticos amplios que permitan centrar el debate político en materias vitales para el futuro de siguientes generaciones vascas. Acuerdos que definan un modelo de convivencia y marco de relaciones con el Estado en el que haya una bilateralidad efectiva con garantías y condiciones de lealtad. Y ello porque creo que el pacto y la no imposición son los procedimiento de las sociedades avanzadas. Acuerdos que permitieran potencialidades reales de modificación siempre que existieran mayorías para ello desde el respeto a la voluntad de la sociedad vasca y a su pluralidad. Voluntad vasca que supone respeto y toma en consideración de los diferentes sentimientos identitarios integrados en un esquema de pacto. Solución que en términos políticos de integración debería estar basada en un doble compromiso, a saber, amplio acuerdo sobre el mismo en Euskadi y aprobación política en los términos aquí acordados en las Cortes Generales. Compromiso de acuerdo en Euskadi, que igualara en adhesión a los actualmente vigentes, defendido en su tramitación institucional y refrendada por la ciudadanía vasca. Un modelo de doble llave que obliga a pactar bilateralmente en una configuración confederal del Estado español reconocedor de Euskadi, Catalunya y Galicia. Modelo que requiere un previo cumplimiento íntegro del Estatuto de Gernika. Vía vasca.

Se trata de garantizar la aceptación en clave de integración política la voluntad de la sociedad vasca y su reconocimiento jurídico y político en el ámbito estatal. Debemos seguir manteniendo voluntad de pacto y acuerdo porque no entiendo que el autogobierno vasco pueda basarse en otro principio distinto a la libre disposición sobre nuestro futuro colectivo y la voluntad de pacto en el seno de la sociedad vasca y posteriormente con el estado. Pacto y no imponer ni impedir como procedimiento y regla de juego, una relación política que respete nuestra idiosincrasia e identidad permitiendo que nuestra libre voluntad democrática tenga mecanismos de ser respetada. Que integre sensibilidades, articule la relación dentro de un Estado plural a través del pacto y el acuerdo y evite tentaciones de unilateralidad a las partes. El futuro pasa por un nuevo acuerdo, una nueva etapa que suponga mayor reconocimiento de Euskadi como nación política, nuevo avance en el reconocimiento de la existencia del Pueblo Vasco, en su derecho a ser y decidir, en definitiva, salto en el ámbito de las competencias jurídico-político-legislativos correspondientes al Gobierno y Parlamento Vasco.

Un autogobierno capaz de desarrollar la identidad vasca en el mundo abierto que se va conformando, un concierto económico blindado, una apuesta por la capacidad competencial en las materias económicas, medioambientales y formativas necesarias para desarrollar un entorno competitivo y sostenible en un mundo abierto, una política fiscal solidaria necesaria para mantener ámbitos de solidaridad en un entorno de competencia global. Una política de cooperación transfronteriza multisectorial. Autogobierno con capacidad de decisión, corresponsabilidad, participación en todos los niveles de decisión y apertura al exterior. Estamos en una época de oportunidades aprovechables desde el liderazgo político y la estabilidad institucional haciendo de la sociedad vasca un referente líder en creatividad, innovación y desarrollo como polos de talento y tolerancia. Una Euskadi líder en definir la educación integral de las personas como prioridad de la construcción nacional, líder en hacer de Euskadi un modelo urbano competitivo y en basar nuestro bienestar futuro y modelo social en una comunidad integrada con una identidad propia y definida que apuesta por sus personas. Una sociedad normalizada lingüísticamente a todos, a todos, los efectos.

Euskadi cohesionada, cuyo proyecto compartamos gentes de diferentes sensibilidades, abierta al mundo y a la diferencia creativa, capaz de atraer personas que quieran desarrollarse entre nosotros. Capaz de repartir su riqueza. Abierta y solidaria. Una política que nos haga más nación vasca, más autogobernada y soberana, más estado, más ciudadanía, más sociedad cohesionada, alejada de estériles debates conceptuales.

Exijo reconocimiento nacional a Euskadi, a la existencia del Pueblo Vasco y al derecho a decidir su futuro, creo en el espíritu emprendedor vasco y en nuestra identidad, en la valía de nuestras gentes, en nuestra astucia y capacidad política, en nuestra necesaria inteligencia a la hora de negociar y de pactar. Rechazo tanto la claudicación como el sometimiento pero pretendo no confundir el mundo real con el que nos gustaría. Creo en el principio de realidad, en una Euskadi con alma y valores, comprometida y solidaria y que interpreta el sentir y las necesidades de su ciudadanía. Deseo mayor y mejor autogobierno para Euskadi, que conecte más y mejor con las nuevas generaciones, Un nacionalismo democrático vasco moderno, de ciudadanía, abierto, europeísta y pactista, inclusivo e integrador, pragmático, en definitiva, creo en un nacionalismo vasco que continúe vertebrando la sociedad vasca. Presente Cataluña, 'toda' ella, grave conflicto político y tensionamiento social que sólo verá luz vía diálogo, negociación, acuerdo y cordura, y no por la judicialización penal, la fuerza, ni el 155.

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