Un astillero en miniatura en Pasai San Pedro

Muguruza, Salterain, de la Peña y Álvarez, en el taller de San Pedro. A la derecha, con la foto de los maestros. Abajo, Álvarez ultima uno de los barcos.
/FOTOGRAFÍAS ELENA VIÑAS
Muguruza, Salterain, de la Peña y Álvarez, en el taller de San Pedro. A la derecha, con la foto de los maestros. Abajo, Álvarez ultima uno de los barcos. / FOTOGRAFÍAS ELENA VIÑAS

Más de una treintena de sus últimas creaciones se expondrán desde mañana en el Udal Aretoa Cinco jubilados reproducen a escala mercantes, galeones y pesqueros, entre otros buques

ELENA VIÑAS PASAIA.

Son capaces de construir con sus manos bacaladeros como los que cruzaban el Atlántico rumbo a Terranova, barcos de salvamento marítimo, una réplica del 'Titanic', remolcadores y una flota de pesqueros iguales a aquéllos que poblaban el puerto de Pasaia en tiempos de bonanza. Los más diversos buques toman forma en el taller que desde hace cerca de treinta años se encuentra situado en los bajos de la Tenencia de Alcaldía de San Pedro.

En él se dan cita a diario cinco apasionados de las maquetas navales que aprovechan el tiempo libre que les ha dejado la jubilación para disfrutar de una afición a la que dedican tanta ilusión como horas. Antxon Muguruza, Martín Salterain, Luis de la Peña, José Manuel Álvarez y Joaquín Muñiz reproducen a escala y con inusitada precisión embarcaciones recurriendo a sus planos originales y fotografías.

«Todas son piezas elaboradas artesanalmente con madera de haya, zinc, tubos de latón y las herramientas un poco desfasadas y el torno que tenemos. La escala puede variar de 1/18 a 1/60, dependiendo del tamaño del original, lo mismo que las horas que invertimos en cada pieza. Un pesquero puede llevarte de tres a cuatro meses metiendo ocho horas al día, mientras que los trasatlánticos requieren hasta 3.700 horas. Son otro nivel», señala Muguruza, mientras sus compañeros asienten.

Todos ellos tomaron el relevo de los «maestros» que en 1989 pusieron en marcha este taller: Juan Palmer, Sabino Inda, Estanis Elizasu, Bixente Barral, Joaquín Fernández y Josetxo Edroso. De éstos heredaron técnicas y una labor que cada dos años dan a conocer a través de una exposición con maquetas inéditas, como la que se inaugurará mañana en el Udal Aretoa de San Pedro.

La muestra reúne más de una treintena de barcos «de todo tipo» que podrán contemplarse hasta el 3 de diciembre. En esta ocasión, además, incluirán fotografías de naves que ya no existen y estandartes de distintos armadores. «Queríamos incluir materiales que recuerden lo que ha sido el puerto de Pasaia», declaran sus artífices, quienes recomiendan visitar la exposición que se mantendrá abierta al público, de lunes a viernes, de 11.00 a 13.00 y de 18.00 a 21.00; y el fin de semana, de 10.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas.

Los visitantes podrán disfrutar de las creaciones del antxotarra Luis de la Peña, que comenzó reproduciendo caseríos solariegos para pasarse al ámbito naval; de las maquetas de Martín Salterain, al que Palmer contagió su amor por las reproducciones a escala; de los buques que fabrica Muguruza como una forma de preservar «tesoros» que se olvidarán cuando fallezcan los arrantzales de más edad; y de los pesqueros a los que da forma Álvarez, como el 'Lasarte' que se hundió con sus 14 tripulantes a bordo. «Solo se salvó un marinero que estaba de baja y yo, porque un mes antes me cambié de barco», recuerda.

La producción del taller de maquetas de Pasai San Pedro no cesa desde su inauguración. Sus cinco artesanos cuentan con ayuda extra de Jesús Mari Perona, Joseba Gurdiain y Alex, del Aquarium de Donostia, a los que agradecen su contribución. Echan en falta, eso sí, nuevas incorporaciones a su grupo.

«Nos da miedo no tener relevo y que nuestro trabajo se acabe con nosotros», confiesa Antxon Muguruza. A su deseo de que los jóvenes se impliquen en esta labor, se suma otro proyecto más ambicioso. «Nos gustaría que el Ayuntamiento se implicara más y que incluso se hiciera cargo de uno de los faros de Pasaia para convertirlo en una especie de museo, en el que reunir las maquetas y las fotos que puedan tener algunas familias y que, si nadie se preocupa de conservar, pueden acabar perdiéndose», explica.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos