Diario Vasco

San Juan recibe más turistas que nunca

Izaskun Aramberri, en la tienda de souvenirs ArtErreka. A la derecha, Alex Barcenilla y Jon Pinilla, en la terraza del Ziaboga. Abajo, salida en la motora.
Izaskun Aramberri, en la tienda de souvenirs ArtErreka. A la derecha, Alex Barcenilla y Jon Pinilla, en la terraza del Ziaboga. Abajo, salida en la motora. / FOTOGRAFÍAS ELENA VIÑAS
  • Hosteleros, comerciantes y demás servicios locales muestran su satisfacción por la gran afluencia turística que viven

  • Este puente festivo pone el broche de oro a todo un año de auténtico récord de visitantes

Colas de hasta media hora para poder atravesar la bahía de Pasaia en motora, terrazas que cuelgan el cartel de completo desde media mañana y hasta el caer la noche, restaurantes que doblan su capacidad y un gentío que se pierde del inicio del casco antiguo para llegar casi a Puntas. La escena resume cómo se está desarrollando este puente festivo en Donibane, el distrito más turístico de Pasaia, pero es también una radiografía de una población que en 2016 parece estar batiendo su récord de visitantes.

No es de extrañar que ante tal éxito, en su calle única empedrada abriera a comienzos del pasado mes de junio la primera tienda de souvenirs, ArtErreka, en la que los recién llegados encuentran desde bolas de nieve con el faro blanco y rojo encerrado en su interior a artículos elaborados por artesanos locales, pasando por productos de delicatessen y otros destinados a los peregrinos que siguen ruta hacia Santiago de Compostela tras pernoctar, en la mayoría de los casos, en el albergue de Santa Ana.

En el comercio regentado por Izaskun Aramberri y Josu Goikoetxea valoran positivamente sus primeros meses en funcionamiento. «Hemos tenido un verano muy majo, en el que cada mes era mejor que el anterior. Lógicamente octubre no ha sido ya como julio y agosto, pero también nos ha ido muy bien, porque siguen llegando muchos turistas. Se trata sobre todo de franceses e ingleses, pero en otoño notamos más turistas nacionales, fundamentalmente malagueños y catalanes, que extranjeros. La gente nos comenta que hacía falta un negocio así», señala Izaskun Aramberri.

Muchos de esos visitantes hacen escala ante un mostrador en el que se despachan tazones, dedales para coleccionistas, barcos pesqueros en miniatura y camisetas, además de botellas de sidra y de txakoli, entre otros productos gastronómicos típicos del País Vasco.

«Es lo que más se ha vendido hasta ahora. A partir de estas fechas, imaginamos que tendrán más aceptación otros artículos de regalo, como bolsos, bufandas y cosas similares de cara a Navidad», comenta la responsable de ArtErreka.

Las terrazas, en auge

A pocos metros de este establecimiento se halla el restaurante Ziaboga, donde aseguran estar «muy sorprendidos» con la gran afluencia turística de la que están siendo testigos a este lado de la bahía. «Estamos flipando con cómo ha ido este año y más en las fechas en las que nos encontramos, en las que estamos recibiendo como un 30 o un 40% más de gente», indica su chef, Alex Barcenilla.

En su opinión, gran parte del éxito de visitantes de San Juan reside en el «atractivo de la terraza», un elemento que ha ido ganado puntos en la plaza Santiago. «A la gente le gusta que tengamos nosotros y el resto de bares y restaurantes que hacemos de esta zona su favorita. Además, notamos que los que vienen ya no sólo lo hacen para comer o cenar, como antes, sino a cualquier hora, a pasar el día», explica Barcenilla, al tiempo que añade que la mayor parte de su clientela son, ante todo franceses, que se acercan a Pasai Donibane «más que nunca», y anglosajones.

Muchos peregrinos

La misma impresión tienen en el Arkupe-Berri, otro de los establecimientos hosteleros existentes en la plaza Santiago, en cuya terraza es casi imposible encontrar una mesa libre estos días para disfrutar de sus vistas al mar y la entrada de buques mercantes de dimensiones colosales.

«Este año estamos notando más visitantes, muchos más», subraya Maialen Paraschiv, su camarera, quien destaca el gran número de peregrinos que, mientras hacen el Camino del Norte, reciben en este local. «Y también muchos turistas nacionales y franceses», apunta la joven.

Algunos días, el horario de las comidas se les prolonga hasta el de las cenas. «No has acabado de servir a los primeros y ya te toca empezar con los que vienen pasadas las siete de la tarde. Es de locura», afirma Maialen.

Los responsables de la empresa Itxas Zerbi, encargada del servicio de motora que conecta San Pedro y San Juan, así como de ofrecer paseos marítimos, no ocultan su satisfacción por cómo se ha desarrollado 2016. Su gerente, Iñigo Alzua, declara que «turísticamente, este año está siendo de mucha gente, pero nuestro negocio depende exclusivamente del tiempo.

«Si sigue haciendo bueno, podremos trabajar. Así será si continúa este otoño que nos ha salido bastante caluroso», concluye.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate