Diario Vasco

La fiesta no sabe de fronteras

Culturmar llevó a cabo una exposición de embarcaciones tradicionales gallegas en la plaza Gernika de Trintxerpe.
Culturmar llevó a cabo una exposición de embarcaciones tradicionales gallegas en la plaza Gernika de Trintxerpe. / FOTOGRAFÍAS ELENA VIÑAS
  • La exposición de embarcaciones tradicionales gallegas a escala que echó anclas en Trintxerpe contó con numerosas visitas

  • Las San Pedro Txiki Jaiak dijeron adiós mientras otros distritos también celebraban actos

A la programación de actos de las San Pedro Txiki Jaiak le ha salido una dura competencia a lo largo de este pasado fin de semana, en el que los festejos parecían dispuestos a multiplicarse mientras el verano da sus últimos coletazos. La fiesta tomó la calle en el casco antiguo sanpedrotarra, pero también fuera de sus fronteras, rivalizando a la hora de atraer el mayor número de espectadores.

Una de las actividades que mayor aceptación tuvo fue la exposición de marina seca organizada por Culturmar-Federación Galega pola Cultura Marítima e Fluvial y el Fato Cultural Daniel Castelao de Pasaia. Bajo el título 'Patrimonio do vento e do sal: embarcacions tradicionais de Galicia' (en castellano, 'Patrimonio del viento y de sal: embarcaciones tradicionales de Galicia'), la muestra desembarcó en la plaza Gernika de Trintxerpe, donde echaron anclas naves a escala de diferentes estilos.

Niños y mayores se pasearon alrededor de dornas, gamelas y bucetas, entre otros barcos. Una mayoría de arrantzales jubilados disfrutaron de la proyección de un audiovisual que les permitió conocer la labor que la asociación Culturmar realiza en favor de la recuperación de una parte importante de la historia y el patrimonio gallego.

No menos éxito tuvo el concurso de tortilla de patata que reunió el domingo en las inmediaciones del frontón de San Pedro a más de una treintena de participantes dispuestos a hacerse con alguno de los premios en liza. El jurado, que fue distinguido con una banda de color morado, no lo tuvo nada fácil a la hora de decidir quién se llevaba el primer premio. El afortunado fue Unai Salaberria, quien obtuvo el preciado galardón, que tiene forma de suculento pincho de tortilla.

También hubo premios, entregados por la Comisión de fiestas y Lautinta, para la cocinera más joven, que resultó ser Eider Otxotorena, de 4 años de edad; para la tortilla con mejor presentación, la de Arantza Zurutuza; y la más deliciosa, la preparada por Botero Taberna.

La tortilla de Unai Salaberria se subastó por 20 euros, al tiempo que las demás eran convertidas en pinchos que se pusieron a la venta con vasos de sidra. Fue el mejor aperitivo para presenciar la final del partido de adultos que enfrentaba a Eskamak y Bustinak, todo un derbi que se remonta décadas atrás.

Música y danza

A la misma hora en que los sanpedrotarras guardaban cola para degustar alguna de las tortillas que entraron en liza, los sanjuandarras tenían ocasión de disfrutar de una actuación de danza en la calle. La plaza Santiago fue escenario de la representación que contó con un agradecido público.

No pocos espectadores tuvieron ocasión de disfrutar de la actuación de la Banda de música Illumbe de Trintxerpe, que se sumaba la mañana del pasado sábado a la celebración del Día Mundial del Alzhéimer, desfilando con un repertorio especial de temas por el centro de San Sebastián.

Los músicos partieron de la plaza de Okendo para recorrer el Boulevard, el Paseo de La Concha, la Perla y el Club Náutico, entre otros rincones de la ciudad. En su marcha, les acompañaron los integrantes de la comparsa de Jardineros de Eskola.

Temas