Diario Vasco

Hibaika, recibida como si hubiera ganado

Gran recibimiento. La remeras de Hibaika eufóricas frente a la ermita de la Madalena y en la balconada del consistorio.
Gran recibimiento. La remeras de Hibaika eufóricas frente a la ermita de la Madalena y en la balconada del consistorio. / FOTOS ARIZMENDI
  • Desde el balcón del ayuntamiento, las remeras agradecieron el recibimiento y destacaron que «no hay otro pueblo que reciba a sus remeras así cuando no han ganado»

A los aficionados de Hibaika no les supuso ningún problema que por tercer año consecutivo la trainera femenina se quedara a las puertas de traerse a Errenteria la preciada bandera de La Concha y en esta ocasión por la diferencia más exigua, poco más de un segundo.

Este año se volcaron más que nunca en el recibimiento a Hibaika para premiar su esfuerzo y el trabajo de la mejor temporada de toda su historia, con la consecución por vez primera de la Liga Guipuzcoana y el haber rozado la gloria de una bandera que se resiste, pero que están disputastas a ganarla finalmente, y si es la próxima temporada mejor.

Las remeras de Hibaika fueron recibidas por numerosos vecinos a las seis de la tarde en la rotonda de Alaberga y posteriormente en una animada kalejira se dirigieron a la casa consistorial, donde cosecharon el aplauso entre gritos de «Hibaika, Hibaika» de decenas de personas.

En el balcón, del que colgaba una bandera rojinegra de Hibaika, la patrona Naroa Galdos y las remeras Eli Pescador, Nerea Orena y Amaia Etxabeguren agradecieron el recibimiento y destacaron que «no hay otro pueblo que reciba a sus remeras así cuando no han ganado».

Prometieron seguir trabajando para conseguir la bandera de la que están cada vez más cerca y tuvieron un recuerdo para la tripulación masculina, que también en la mejor temporada de su historia ha estado en la fase de ascenso a la ARC-1, aunque no ha podido subir.

El acto finalizó con unos emotivos bertsos compuesto por el errenteriarra Iñigo Legorburu y cantados por el entrenador de Hibaika, Iker Cortés, que se despidió del club y de Errenteria tras haber cumplido un exitoso ciclo.

Por último, las remeras de Hibaika se sacaron una multitudinaria foto de familia en la Herriko Plaza, con toda la afición local.