Mercedes AMG S 63 4Matic+, poderío de primer nivel

Versión más deportiva de la recién estrenada Clase S, incorpora un motor más potente con 612 caballos

JAVIER GUTIÉRREZ

Dentro de la recién renovada Clase S de Mercedes, destaca la versión más deportiva (fiel a las siglas AMG) con un espectacular motor V8 biturbo que desarrolla 612 caballos de potencia y proporciona unas prestaciones propias de los mejores deportivos como, por ejemplo, pasar de cero a cien en solo 3,5 segundos. Además, con 5,28 metros de longitud, este modelo es una de las berlinas del segmento prémium más confortables y lujosas del mercado.

El nuevo S 63 AMG monta el motor de ocho cilindros y 4,0 litros que sustituye al anterior, también V8 pero con mayor cilindrada. El nuevo propulsor rinde más potencia y ahora alcanza unos impresionantes 612 CV y, ventaja añadida, con menor consumo de gasolina. Los ingenieros utilizan la técnica Twin Scroll con dos turbos que incrementan la potencia y el par motor, se consigue una respuesta más homogénea en un margen más amplio de revoluciones y por otra parte se adapta la desconexión selectiva de cilindros para reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2.

Numerosos cambios

Esa mayor potencia se traslada en la práctica en una respuesta más espontánea gracias una mejor combustión, con un par motor más elevado desde la gama de bajas revoluciones. Con un bloque fabricado en aluminio, son nuevos los pistones, el intercooler y se modifica todo el software de gestión del motor. En cuanto a la desconexión de cilindros, en marcha normal a poca velocidad, y con el programa de conducción «Comfort» seleccionado, se desactivan los cilindros dos, tres, cinco y ocho, con lo que disminuye el consumo de combustible. La media oficial de gasto de gasolina en ciclo combinado es de 8,9 litros, con unas emisiones de CO2 de 203 g/km.

El motor del S 63 se asocia al nuevo cambio deportivo de nueve velocidades. Automático, de tipo doble embrague, sorprende por la rápido que se adapta a la forma en cómo pisa el acelerador el conductor. La electrónica regula el número de revoluciones ideal del motor, en función de la demanda, y también es posible utilizarlo de forma manual al accionar las levas de cambio.

El conductor puede seleccionar hasta cuatro programas de conducción: Comfort, Sport, Sport+ e Individual. Según la posición elegida se modifican importantes parámetros, como la respuesta del motor, el cambio, la suspensión, la dirección, el control de estabilidad y la tracción integral. Además, al presionar la tecla M se emplean solo las levas de cambio en el volante. Para una conducción relajada se recomienda colocar el mando en Comfort, con reglajes confortables, cambios suaves a bajo régimen y una sonoridad discreta del motor.

Pero en este tipo de coche lo normal es optar por la posición Sport o Sport+. Así, se consigue una respuesta inmediata al acelerador, los cambios de marcha se producen a un elevado régimen del motor y el solo utiliza la función de doble embrague al reducir. Igualmente se puede modificar el control de estabilidad hasta en tres posiciones. El escape permite cambiar el sonido y lógicamente al seleccionar Sport+, el ruido es mucho más sugestivo y deportivo.

A pesar de un peso superior a las dos toneladas, el AMG S 63 es capaz de acelerar de cero a cien en solo 3,5 segundo

La tracción a las cuatro ruedas dispone de un sistema de distribución completamente variable del par entre el eje delantero y el eje trasero que garantiza una entrega de potencia ideal sobre cualquier terreno, en beneficio de una mayor seguridad de marcha, tanto en seco como en mojado. La transición entre la propulsión trasera y la tracción integral y viceversa se realiza de forma progresiva mientras que la motricidad al presionar a fondo el pedal del acelerador es poco menos que perfecta.

Algunos materiales que incorpora la carrocería del AMG S 63 son de bajo peso. Es el caso de una batería de iones de litio, llantas de aleación forjadas AMG, una cavidad en fibra de carbono para la rueda de repuesto y un equipo de frenos de material compuesto y peso optimizado. La fabricación de la chapa exterior de la Clase S, y también el techo y la estructura delantera de la carrocería, se realiza por completo en aluminio. Las llantas forjadas AMG de 20 pulgadas y de cinco radios dobles, en gris titanio y pulidas, montan neumáticos en medida 255/40 R 20 delante y de 285/35 R 20 detrás.

El coche equipa un sistema de suspensión con amortiguación adaptativa regulable, más confortable al seleccionar Comfort y más rígida al colocar el mando en Sport. Para esta versión se ha desarrollado en exclusiva un diseño específico de la suspensión delantera, con detalles como una mayor caída de las ruedas y barra estabilizadora de mayores dimensiones. La dirección también se modifica según el programa elegido; el conductor debe girar menos el volante a baja velocidad, y en cambio a velocidades elevadas proporciona mayor estabilidad direccional.

Otro detalle importante son los frenos. El sistema, con grandes discos de 390 milímetros en el eje delantero y pinzas de aluminio de seis pistones, se distingue por su resistencia al esfuerzo continuado. Como opción se ofrece un sistema cerámico de alto rendimiento, con una rebaja en el peso de más de un 20 % y vida útil más larga. Cuenta con discos de mayor tamaño (420 mm) y se reconoce por fuera por el logo AMG Carbon Ceramic en las pinzas de freno.

Ficha técnica AMG S 63 4MATIC+

Motor: V8, biturbo

Cilindrada: 3.952 centímetros cúbicos

Potencia: 612 caballos

Par motor: 900 Nm a 2.750-4.500 r.p.m.

Tracción: Integral permanente con distribución variable del par

Caja de cambios: Automático Speedshift MCT AMG de 9 marchas

Longitud: 5,287 metros

Anchura: 1,915 m.

Altura: 1,499 m.

Batalla: 3,165 m.

Capacidad del maletero: 510 litros

Peso en orden de marcha: 2.070 kilos

Aceleración 0-100 km/h: 3,5 seg.

Velocidad máxima: 250 km/h. (en opción, 300 km/h con paquete AMG Driver)

Precio: 193.500 euros

Como en la mayoría de deportivos, esta versión del nuevo Mercedes Clase S equipa la función Race Start (otros lo llaman Launch Control), un sistema que sirve para una arrancada en un circuito sin pérdidas de adherencia. Con el programa Sport o Sport+, el conductor se limita a accionar con fuerza el freno con el pie izquierdo y a pisar hasta el fondo el acelerador con el derecho. En el momento que se levanta el pie del freno, el coche acelera a fondo sin ningún exceso de tracción. El coche acelera de 0 a 100 km/h en solo 3,5 segundos (y pesa dos toneladas).

Para los más deportivos, la aplicación AMG Track Pace, registra numerosos datos del vehículo e incluso cronometra tiempos por vuelta realizados en circuito. Todos esas cifras se visualizan en la pantalla Comand que se puede consultar desde el puesto de conducción. De esta forma, es posible analizar de forma precisa el estilo de conducción y mejorar con ayuda de estos conocimientos los tiempos por vuelta.

Como en todos los Mercedes de elevadas prestaciones, la velocidad máxima se limita a 250 kilómetros por hora si bien para este modelo se ofrece un aumento de la velocidad hasta 300 km/h. En ese caso es indispensable realizar un curso de entrenamiento en la AMG Driving Academy.

El frontal del AMG S 63 se reconoce por el diseño del nuevo faldón y las grandes tomas de aire. Los faros disponen del sistema Multibeam de led, con luces de carretera Ultra Range. También lleva otros detalles como el splitter frontal de diseño tridimensional, los embellecedores laterales cromados y detrás el faldón con inserto en forma de difusor y las nuevas salidas dobles de escape deportivo AMG. Se ofrece un paquete exterior de fibra de carbono con aplicaciones que acentúan el carácter deportivo.

El Mercedes AMG S 63 4Matic+ combina a la perfección los detalles más deportivos con el confort y el lujo.

En el interior, el ambiente es exclusivo con mayor profusión de elementos de lujo que deportivos. En opción, los asientos AMG tapizados en cuero de napa llevan ajuste eléctrico y calefacción y con funciones de masaje. El asiento Executive para las plazas traseras con posición reclinada, telefonía en las plazas traseras con nuevo auricular Bluetooth al alcance de la mano e Individual Entertainment con unidad Blu-Ray.

El denominado control de confort Energizing combina funciones como climatización, masaje, ambientador y entretenimiento. El volante Performance, de grueso tamaño, agrupa los elementos de mando para el sistema Tempomat, Distronic, telefonía, volumen y el ordenador. El escudo AMG grabado en el apoyabrazos de la consola central delantera es un detalle tan singular como el reloj analógico de la marca IWC; dispone de agujas de metal fresadas en diseño tridimensional y aplicaciones de metal sobre la esfera.

Otra característica típica de AMG es el cuadro de instrumentos. Dos esferas informan en la pantalla en color de numerosos parámetros, como el régimen del motor y la velocidad. Se puede optar entre tres diseños diferentes para la visualización y ahora se muestran, entre otros datos, la temperatura del aceite y del cambio, la aceleración transversal y longitudinal, la potencia y el par motor, la presión de sobrealimentación, la temperatura y presión de los neumáticos y los ajustes actuales del vehículo.

Al volante

Hemos tenido la oportunidad de realizar un primer contacto con el Mercedes AMG S 63 por carreteras suizas y alemanas. Al volante y al empezar el recorrido por un tramo de carretera más bien estrecho, uno de los aspectos que llama la atención es el tamaño del coche, con casi 5,3 metros de longitud y más de 1,91 de anchura. Por Suiza, con límites de velocidad estrictos, es un sitio perfecto para colocar el mando en posición Comfort y dejarse llevar por una conducción relajada; la aguja del cuentarrevoluciones prácticamente no supera las 2.000 revoluciones por minuto y el motor funciona solo con cuatro cilindros.

Pero al atravesar la pequeña frontera y entrar en Alemania, al llegar a una autopista un testigo en el cuadro de instrumentos nos indica la no limitación de velocidad. Entonces es el momento de cambiar el «chip», colocar el mando en Sport+ y disfrutar a fondo del vehículo. Las condiciones son perfectas, con buen tiempo, amplia autopista con firme correcto y tráfico escaso. El S 63 alcanza en seguida velocidades que aquí serían propias de aparecer en televisión si fuéramos cazados por un radar. En el país germano son circunstancias especiales que solo se dan por las autopistas y en cortos tramos.

Y lo cierto es que requiere estar muy atentos para fijarse en la siguiente señal de limitación (que suele ser de 120 kilómetros por hora y también aparece en la instrumentación) para retener el vehículo lo más rápido posible. Y en esos casos se aprecia la eficacia de frenada. La conducción del S 63 es una delicia y tras un recorrido aproximado de unas dos horas, solo observamos que los confortables asientos en piel, a pesar de ser perforados y con ventilación, resultaron algo calurosos.

El precio del Mercedes AMG S 63 4MATIC+ arranca en poco más de 193.000 euros, aunque según las opciones elegidas la cifra final podrá subir en consecuencia.

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