Diario Vasco

«Y encima nos amenazan de muerte»

El hermano (Izda) y los padres de la joven durante la manifestacion de repulsa convocada tras el crimen.
El hermano (Izda) y los padres de la joven durante la manifestacion de repulsa convocada tras el crimen.
  • El hermano de la adolescente argentina que murió tras ser drogada, violada y empalada denuncia en una carta que la familia sufre intimidaciones

La familia de Lucía Pérez, la joven argentina de 16 años que fue drogada, violada y empalada hasta la muerte, ha denunciado sufrir amenazas de muerte, por lo que van a contar con escolta policial. Así lo ha hecho público el hermano de la víctima en una emotiva carta en la que recuerda las circuntancias del atroz crimen y demanda justicia para evitar que maten «a miles de 'lucías' más».

Según la reconstrucción de los hechos, Lucía conoció a dos de los tes detenidos, Matías Farías (23) y Juan Pablo Offidiani (41), un día antes de su muerte y con el único fin de comprar un cigarrillo de marihuana junto a una amiga en la localidad de Mar del Plata. Tras ser obligada a consumir cocaína para que no pudiera defenderse, la adolescente fue brutalmente violada y empalada vía anal, causándole un dolor tan insoportable que le provocó un paro cardíaco.

«Mientras intentamos procesar que la mataron y cómo la mataron, estamos obligados a procesar las amenazas de muerte que caen sobre todos nosotros», ha denunciado Matías Pérez. Además de haber recibido llamadas intimidatorias, horas antes de celebrarse una manifestacion de repulsa por el crimen, dos jóvenes armados pasaron en moto frente a la casa del padre, al que llamaron «negro de mierda, te vamos a cagar a tiros». «La Policía nos ha comunicado que vamos a tener custodia policial para mayor seguridad», aseguró el progenitor, tras una multitudinaria concentración que reunió a más de 3.000 personas.

En la misiva, Matías recuerda que su hermana «vivía tranquila, sin salir mucho de casa, hasta ese maldito sábado». «Pasaron a buscarla cerca de las 10 horas, cuando papá ya se había ido a su laburo. Y a las 15.00, cuando mi mamá llegó de trabajar, encontró el Facebook abierto en su computadora, junto al equipo de mate, porque sí, Lucía creía que iba a volver inmediatamente a su casa… Se la llevaron engañada», evoca.

Por la tarde, sobre las seis, una amiga le avisó porque supuestamente Lucía había sufrido un accidente. «Nunca podría haber imaginado lo que me esperaba. Al llegar, con mi mamá, la oficial que nos atendió no sabía qué decirnos, de modo que permanecimos diez eternos minutos en la oficina del comisario, hasta que nos dieron la noticia. Y se nos cayó el mundo»,

El joven pidió reconocer el cuerpo pero, al principio, no se lo permitieron. «Insistí incansablemente, hasta que pude verlo: estaba en una camilla, con los ojitos entreabiertos, como acostumbraba a dormir», rememora.

La detención de tres sospechosos no es suficiente para la familia. «Queremos justicia en serio, que se investiguen todas las causas en las que están involucrados y que cada persona con información pueda ir a la Fiscalía para aportarla», También reclaman apoyo de la sociedad «porque debemos ser conscientes, sí, porque esta vez le tocó a Lucía sufrir esa bestial violencia de género, pero la próxima te puede pasar a vos, o a la persona que más amás en el mundo».

«Hay que tomar fuerzas y salir a las calles, para gritar todos juntos, ahora más que nunca: 'Ni una menos'», reclama la familia que cree que «sólo así podremos cerrar sus ojos, para verla descansar en paz».

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