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Violentos altercados en las protestas contra la reforma laboral de Hollande

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Policías se enfrentan con los manifestantes en París. / Etienne Laurent (Efe) I Atlas

  • El fuerte despliegue policial no ha servido para impedir unos choques que se han saldado con al menos nueve detenidos, el lanzamiento de cócteles molotov y gases lacrimógenos, y al menos un manifestante y cinco policías heridos

  • Los sindicatos se preparan ahora para trasladar su combate a los tribunales y las empresas

Los sindicatos franceses han echado hoy un nuevo pulso en las calles a la reforma laboral del presidente, François Hollande, con una movilización nacional que algunas agrupaciones anuncian como la última antes de trasladar su combate a los tribunales y las empresas.

Esta decimocuarta jornada desde el comienzo de su lucha en marzo, encabezada de nuevo por la Confederación General del Trabajo (CGT), ha reclamado la derogación de esa ley adoptada en pleno periodo estival y que en su trámite parlamentario evitó el debate y el voto de los diputados.

Unas 110 marchas en todo el país, acompañadas de paros en sectores como el transporte o la televisión, han intentado mantener viva la oposición de los trabajadores, después de que su última protesta antes de las vacaciones, el 5 de julio, apenas llenara las calles. Ese día, 30.000 personas se manifestaron en toda Francia, según la Policía, lejos de las 390.000 y 1,2 millones que según fuentes policiales o sindicales se congregaron en la mayor congregación hasta la fecha, el 31 de marzo. El primer balance de la cita de este jueves apunta que solo París ha reunido a entre 12.500 y 13.500 personas, según la Policía, y a unas 40.000, según los sindicatos.

"Ha habido altibajos y mucha presión exterior sobre los que querían actuar, pero al mismo tiempo unidad sindical. Desde el primer día he oído decir que la unidad no iba a durar, pero todavía estamos aquí. Seguimos determinados", dijo hoy antes de la marcha el líder de la CGT, Philippe Martinez.

Al menos nueve detenidos

En París, el trayecto se ha limitado a los dos kilómetros que separan las plazas de Bastilla y de la República, y ha estado vigilado por 1.200 policías y gendarmes. Como en otras ocasiones, el despliegue no ha servido para evitar unos altercados que se han saldado con al menos nueve detenidos, el habitual lanzamiento de cócteles molotov y gases lacrimógenos, y al menos un manifestante y cinco policías heridos.

La reforma, una de las últimas del quinquenio socialista, se ha visto contestada desde que se filtraron en febrero sus primeras disposiciones. Aunque el Ejecutivo la presenta como una solución contra el paro, los sindicatos denuncian que supone un paso atrás en los derechos adquiridos.

La CGT no cierra la puerta definitivamente a nuevas protestas en las calles, pese a que no se ha fijado aún ninguna nueva reunión intersindical, pero el segundo mayor sindicato de los convocantes, Fuerza Obrera (FO), ha avanzado su intención de centrarse solo en el terreno jurídico y empresarial. Ahora tienen la intención de solicitar un dictamen de constitucionalidad sobre algunas de sus disposiciones más polémicas y de obstaculizar su aplicación dentro de las empresas.

Hollande se mantiene firme

Para el líder de FO, Jean-Claude Mailly, no haber podido evitar la promulgación de esa ley en agosto no debe ser visto como una derrota. Sin la movilización, señala, esa reforma habría sido peor.

El Ejecutivo, pese al rechazo sindical y ciudadano, no ha bajado los brazos en este tiempo. "Hace falta que el Estado desempeñe su rol y lo ejerza con autoridad para que el mercado pueda ser más eficaz", apunta Hollande en una entrevista a la revista 'Le Débat' difundida hoy.

La ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, que da nombre a la ley contestada, no se ha mostrado tampoco preocupada ante la anunciada batalla jurídica, y desde su gabinete se alega que el trabajo previo se hizo con todo el cuidado necesario para evitar dificultades posteriores.

Pero a siete meses de las presidenciales, y a la espera de que socialistas y conservadores elijan a sus candidatos, la manifestación de hoy ha servido también para que los sindicatos se hayan hecho escuchar en términos más amplios. "Queremos que la campaña aborde las cuestiones económicas y sociales", ha señalado Martinez, que ha destacado que en el pasado Francia fue reconocida a nivel internacional por sus derechos sociales, y ha lamentado que, en su opinión, hoy se hagan eco de ella en el extranjero por todo lo contrario.