MSF suspende los rescates en el Mediterráneo por las restricciones de las autoridades libias

Foto de archivo de un rescate en el mar Mediterráneo.
Foto de archivo de un rescate en el mar Mediterráneo. / Carlo Hermann (Afp)

El barco que la organización mantiene en este mar, el 'Vox Prudence', seguirá anclado en un puerto siciliano

EUROPA PRESSMadrid

Médicos Sin Fronteras ha anunciado este sábado que suspende los rescates de migrantes en el Mediterráneo debido a los planes de las autoridades libias para crear una vasta zona marítima que retira el permiso de navegación a los barcos extranjeros, según ha hecho saber la directora de legal de la oenegé, Françoise Bouchet-Shaulnier a Radio Francia Internacional.

La información ha sido confirmada por el presidente de Médicos Sin Fronteras Italia, Loris De Filippi, a Reuters. "Suspendemos nuestras actividades porque el comportamiento amenazador de la Guardia Costera libia es muy grave. No podemos poner a nuestros compañeros en peligro", ha declarado De Filippi.

Además, De Filippi ha criticado las restricciones adicionales que está recibiendo el grupo por parte del Gobierno italiano. Desde Roma se considera que las oenegés pueden estar alentando a los migrantes e incurriendo en actividades de tráfico de personas, por lo que les instó a firmar un código de conducta, que incluye la exigencia de presencia policial en los barcos de rescate. Varias organizaciones, incluida MSF, lo rechazaron.

El cooperante señala, en este sentido, que el Gobierno de Italia está mezclando el objetivo humanitario de salvar vidas con "una intención política y militar" basada en reducir el número de llegadas. De hecho, Italia está actualmente colaborando con la guardia costera libia, que, según De Filippi, amenaza a las oenegés y les impide trabajar. "El año pasado, la guardia costera disparó trece veces contra uno de nuestros barcos, y en aquella ocasión la situación estaba mucho más calmada", ha remarcado.

El director de operaciones de MSF, Brice de le Vigne, ha remarcado en un comunicado oficial que "los últimos acontecimientos suponen una preocupación más y un elemento de hostilidad contra las operaciones de salvamento. Los Estados europeos y las autoridades libias están implementando un bloqueo conjunto frente a la posibilidad de las personas de buscar un lugar en el que estén a salvo. Es un inaceptable asalto a la vida y a la dignidad de las personas". "MSF se niega a formar parte de un sistema cuya pretensión es impedir a las personas llegar a un lugar seguro. Instamos a las autoridades europeas e italianas a detener la implementación de estrategias de contención mortales que atrapan a las personas en un país en guerra sin garantías de la protección y asistencia necesarias. Es urgente y necesario establecer rutas legales y seguras para los migrantes para reducir la muerte y el sufrimiento innecesarios", ha concluido De le Vigne.

En la misma línea, la jefa de operaciones de MSF, Annemarie Loof, ha denunciado que "si los buques de ayuda humanitaria son expulsados del Mediterráneo habrá menos embarcaciones para rescatar personas y más ahogadas, y aquellos que no se ahoguen serán interceptados y devueltos a Libia, un lugar donde no se respeta la legalidad, se realizan detenciones arbitrarias y de una violencia extrema".

MSF, por el momento sí seguirá con la organización SOS Mediterranee, desde donde colabora prestando servicio médico en un buque de rescate en el Mediterráneo. El barco que la organización mantiene en este mar, el 'Vox Prudence', seguirá anclado en el puerto siciliano de Catania.

Casi 600.000 migrantes han llegado a Italia en los últimos cuatro años, la inmensa mayoría a través de mafias en embarcaciones ilegales desde las costas de Libia. Más de 13.000 personas han muerto tratando de llegar a Europa a través de este paso.

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