La voz de Guta oriental

Muhammad Najem en una de las fotografías subidas a su perfil de Twitter./
Muhammad Najem en una de las fotografías subidas a su perfil de Twitter.

Muhammad Najem denuncia en sus redes sociales la situación en la que viven los sirios bajo los incesantes bombardeos del régimen de Bashar al Assad, entre otros

Beatriz Campuzano
BEATRIZ CAMPUZANO

«Nos mata vuestro silencio. Salvadnos antes de que sea demasiado tarde». Con esas palabras, Muhammad Najem pide ayuda a la comunidad internacional en sus redes sociales. Tiene quince años y vive entre los escombros en Guta Oriental, el principal feudo opositor de las afueras de Damasco. En las últimas semanas, desde que el Gobierno y sus aliados comenzaran los bombardeos masivos en la zona el 18 de febrero, más de 700 civiles han muerto.

De cabello castaño y ojos claros, Najem narra en su perfil de Twitter el día a día en la guerra. No es un niño con una infancia al uso y siempre quedará marcado por lo que está viviendo. No va a la escuela porque no hay. Juega con lo que queda de un viejo futbolín, como demuestran sus fotografías, con los conocidos que, como él, se han quedado atrapados en esta zona. Najem no está solo. Él es solo uno de los miles de niños sirios que han visto cómo su vida se truncaba de la noche a la mañana por una guerra que va camino de ocho años y que ha forzado el desplazamiento de millones de personas. Algunos han podido huir a tiempo y otros, sin embargo, solo pueden esconderse de los bombardeos del régimen de Bashar al Assad.

Mira a cámara, habla, se calla y muestra las columnas de humo que se elevan sobre los edificios en ruinas. Se escuchan las sirenas y los bombardeos. Así es el día a día de quienes viven en Guta.

«¿Qué es el mundo, que puede enviar máquinas a (Marte) y no puede hacer nada para detener la matanza de personas?», pregunta en un mensaje publicado en su perfil. La voz de Najem es una más. Pero ha sonado más fuerte. No es el primero en llevar su denuncia a Twitter para llamar la atención sobre la situación de los civiles en Siria. En otoño de 2016, Bana al-Abed, que entonces tenía 7 años, atrajo a miles de seguidores cuando comenzó a tuitear con la ayuda de su madre sobre su vida en Alepo, donde su familia luchaba por sobrevivir durante el asedio.

Estos días varios medios de comunicación se han hecho eco del testimonio de Muhammad Najem y han reproducido sus vídeos. Aunque no se puede confirmar la ubicación del adolescente sirio, sus tuits son un llamamiento al mundo. Un escaparate de lo que ocurre en Siria.

Sin tregua

Una nueva pausa humanitaria de cinco horas comenzó este lunes en Guta Oriental, el principal feudo opositor de las afueras de Damasco, pero aviones de guerra no identificados han bombardeado distintas partes de coincidiendo con la entrada de un convoy de ayuda humanitaria.

Los ataques se produjeron antes del fin de una pausa humanitaria en la región, que al igual que en días anteriores, se aplicó desde las 09.00 hasta las 14.00 hora local (07.00 y 12.00 hora GMT).

Rusia lanzó la iniciativa de pausas humanitarias de cinco horas en Guta Oriental la semana pasada, tras la aprobación una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que insta a una tregua en toda Siria. Pero como se ha podido comprobar la tregua no se respetó y como consecuencia de los ataques contra las áreas de Haza, Zamalka y Harasta al menos diez personas perdieron la vida.

Los bombardeos en Guta Oriental coincidieron con la llegada de un convoy de ayuda, organizado por la ONU, el Comité Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja Siria, a Guta Oriental y que se dirigió a la ciudad de Duma, la mayor de la región.

La ONU y sus socios intentarán este jueves entregar la ayuda humanitaria que no pudieron suministrar el lunes en Duma, debido al continuado bombardeo y los ataques con proyectiles que obligaron al convoy a retirarse antes de lo previsto del área.

Fuentes cercanas a la oposición han denunciado recientemente que las fuerzas afines al Gobierno sirio han provocado la huida en masa de los civiles asediados al proseguir con sus avances durante las últimas horas, según Reuters. Por contra, el Gobierno ruso, aliado del presidente sirio, Bashar al Assad, ha acusado a los rebeldes atrincherados en la ciudad de "imponer un toque de queda" a los ciudadanos durante las pausas humanitarias, de acuerdo con el portavoz del Centro Ruso para la Reconciliación en Siria, Vladimir Zolotujin, en declaraciones recogidas por la agencia oficial de noticias risa, RIA Novosti.

En Idlib, al norte, los combates siguen matando y hiriendo a civiles, destruyendo la infraestructura civil y dando lugar a grandes movimientos de población. Desde diciembre, unas 385,000 personas han sido desplazadas, muchas de ellas en múltiples ocasiones.

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