Trump insiste en que la violencia en Charlottesville es culpa de «dos partes»

Trump, durante una conferencia de prensa. /Kevin Lamarque (Reuters)
Trump, durante una conferencia de prensa. / Kevin Lamarque (Reuters)

Tras una tibia condena a la derecha radical por las presiones, el presidente de Estados Unidos recula y defiende que no todos los manifestantes eran neonazis

COLPISA / AFP

El presidente estadounidense Donald Trump respondió acaloradamente el martes a preguntas sobre su reacción a los hechos de violencia registrados en una marcha supremacista en Charlottesville, que terminó con una mujer muerta y decenas de heridos, diciendo que "hubo culpa de ambas partes". "Hay dos partes en una historia", dijo Trump a los periodistas en la Trump Tower de Nueva York, donde presentaba medidas para mejorar las infraestructuras del país.

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Cuando se le preguntó porque esperó hasta el lunes para condenar explícitamente a los grupos de odio y racistas presentes el sábado en Charlottesville, Trump respondió que quería ser cuidadoso para no dar una "rápida declaración" sin contar con todos los hechos.

El mandatario calificó al simpatizante nazi acusado de embestir a la multitud con su vehículo, matando a una mujer, como una "desgracia para sí mismo, su familia y su país".

Ante la avalancha de preguntas, Trump justificó su primera declaración. "Yo miré atentamente, mucho más atentamente que la mayoría de la gente. Había un grupo de un lado que era agresivo y otro grupo del otro lado que también era muy violento. Nadie quiere decirlo", afirmó.

"¿Qué decir de la 'izquierda alt' que atacó a la 'derecha alt' (término que designa a la derecha alternativa) como dicen ustedes? ¿No tienen ellos una parte de la responsabilidad? Tienen un problema? Yo pienso que sí", lanzó. "Yo critiqué a los neonazis, pero todos los que estaban allá no eran neonazis o supremacistas blancos, para nada", agregó, reiterando que fue "una jornada terrible".

Trump también defendió a su controvertido jefe de estrategia, Steve Bannon, de extrema derecha, diciendo: "Me gusta Bannon. Es mi amigo, es un buen hombre, no es racista".

Críticas de los republicanos

Tras las nuevas declaraciones de Trump, importantes dirigentes del Partido Republicano como el presidente del Congreso y tercera autoridad del país, Paul Ryan, han criticado la "ambigüedad moral" en este conflicto. "Debemos ser claros. El supremacismo blanco es repulsivo. Este fanatismo es contrario a todo lo que este país representa. No puede haber ambigüedad moral", dijo Ryan en su cuenta de Twitter.

Por su parte, el veterano senador John McCain rechazó poner en el mismo saco a neonazis y antifascistas. "No hay equivalencia moral entre racistas y estadounidenses en pie para desafiar el odio y la intolerancia. El presidente de Estados Unidos debería decirlo", dijo McCain también en Twitter.

El gobernador de Ohio y exrival de Trump en las primarias, John Kasich, dijo como McCain que no hay equivalencia posible entre los dos grupos: "No hay equivalente moral a los simpatizantes nazis. No puede haber lugar en EEUU, ni en el Partido Republicano, para el racismo, antisemitismo, odio o nacionalismo blanco. Punto".

Condena de la ONU

También el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, ha condenado sin matices "el racismo, la xenofobia, el antisemitismo y la islamofobia" en un mensaje lanzado en su cuenta de Twitter después de las nuevas declaraciones de Trump. "Tenemos que luchar contra esto. Cuando sea. Donde sea", ha apuntado Guterres.

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