Diario Vasco

«¡Tenemos problemas de combustible. Ayúdenos, ayúdenos!»

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El equipo de rescate traslada algunos cadáveres a los pies del avión. / Afp | Vídeo: Atlas

  • Pilotos que sobrevolaban la zona en el momento del siniestro y escucharon las estremecedoras conversaciones entre los controladores y la tripulación de la aeronave en la que viajaba el equipo de la Chapecoense

  • Rebajan a 71 la cifra de muertos por el accidente de avión y hallan las cajas negras

  • Entre los fallecidos destaca el capitán del equipo, Cléber Santana, ex del Atlético y del Mallorca. Los futbolistas Alan Ruschel, Helio Neto y Jackson Follmann, así como una auxiliar de vuelo, entre los supervivientes

Mientras Brasil llora la muerte de los miembros del equipo de fútbol del Chapecoense fallecidos ayer en el accidente aéreo que tuvo lugar en Colombia, se van desvelando detalles del siniestro que costó la vida a un total de 71 personas y en el que hubo 6 supervivientes. Las cajas negras se han recuperado íntegras y a la espera de lo que revelen, este miércoles se ha revelado que el aparato tenía problemas de combustible a través de varios estremecedores testimonios de pilotos que sobrevolaban la zona en ese momento.

El Avro Regional RJ85, de la compañía boliviana Lamia, se estrelló contra el Cerro Gordo de la localidad de La Unión, en el departamento de Antioquia, cuando se aproximaba al aeropuerto de Medellín procedente de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) con la delegación del Chapecoense. Juan Sebastián Upegui, copiloto de un avión de Avianca que volaba a Medellín esa misma noche, aseguró en una grabación que circula en redes sociales que escuchó por radio al piloto del avión accidentado, Miguel Alejandro Quiroga, decirle a la torre de control del aeropuerto internacional José María Córdova: «¡Solicitamos prioridad para aterrizar en pista. Tenemos problemas de combustible!».

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    Upegui agregó que escuchó a una controladora del José María Córdova cuando le indicaba al avión de Lamia que «había una emergencia con otro avión», al parecer de la aerolínea Viva Colombia que volaba de San Andrés a Bogotá y pidió permiso para aterrizar en Medellín por un fallo detectado. «El piloto (de Lamia) siguió bajando y nosotros vimos pasar el avión. Luego se declaró en emergencia y dijo que tenía falla total eléctrica», agregó Upegui, en su relato citado por varias radios locales.

    Upegui añadió que enseguida escuchó por la radio llamadas desesperados del piloto de Lamia a la torre, para que le dieran indicaciones de aterrizar cuanto antes. «Vectores para proceder a la pista. Ayúdenos, ayúdenos. Vectores para proceder a la pista», fueron las últimas palabras que, de acuerdo con Upegui, se escucharon del piloto de la nave accidentada.

    La controladora lloró

    Enseguida «escuchamos a la controladora llamar al avión, intentar comunicarse, y luego lloró», cuenta Upegui. Esa versión coincide con la de otro piloto de Avianca, que señaló a Caracol Radio, emisora que no lo identificó, que había otros tres aviones aproximándose al aeropuerto José María Córdova en el momento del accidente.

    «Estaba el avión de Viva Colombia, uno de Avianca, que venía a más altura, y el de Lamia que se estrelló. El de Lamia llegó con el límite de gasolina y no tenía para mitigar ninguna demora. Cuando el avión de Viva Colombia declaró la emergencia, a todos los aviones que veníamos entrando al Rionegro nos pusieron a dar vueltas sobre una radioayuda», manifestó el piloto, según relato del director del programa Darío Arizmendi.

    Las versiones indican que al avión que transportaba al Chapecoense le pidieron mantenerse a 21.000 pies de altura, al de Avianca a 19.000 pies y a otro de la compañía LAN a 14.000 pies. «El piloto del avión del Chapecoense le preguntó al controlador aéreo si iba a tener mucha demora para aterrizar y. a los dos o tres minutos. pidió prioridad porque tenía problemas de combustible. Sin embargo, como había dos aviones abajo de él, tenía el turno número tres para aterrizar», dijo el piloto citado por Caracol.

    El piloto, desesperado

    Acto seguido, agrega el relato, el piloto de Lamia «empezó a hablar desesperado diciendo que "'por favor' lo dejaran aterrizar y comenzó a descender». «El controlador nos sacó a nosotros y al avión de LAN de la trayectoria para que pudiera pasar. Luego dijo que tenía falla total eléctrica porque al acabarse el combustible se le apagaron los motores y el avión quedó a oscuras», añade.

    En el análisis hecho por el piloto de Avianca, este concluye que su colega de Lamia «reportó falla eléctrica total pero no había pedido antes la declaratoria de emergencia para que le dieran prioridad absoluta». Sobre las posibles razones para no seguir el protocolo aéreo, el experto indicó que es probable que haya sido «porque quedaba marcado en su hoja de vida, le cobraban una multa de 25.000 dólares y a la compañía la sancionaban también» por no volar con suficiente combustible.

    Por su parte, el director de la Aeronáutica Civil (Aerocivil), Alfredo Bocanegra, sostuvo que «como toda investigación, partimos del último hecho documentado que es la falla total eléctrica» que efectivamente fue recibida por la torre del aeropuerto, según el primer comunicado de ayer del José María Córdova. «Los investigadores tendrán que analizar el contenido de las cajas negras y las grabaciones de la torre de control para establecer si el piloto se declaró o no en emergencia. El lenguaje aeronáutico es preciso. No admite sinónimos ni da lugar a interpretaciones», explicó Bocanegra.

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