Diario Vasco

El piloto del avión informó del fallo eléctrico y de la falta de combustible

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Restos del avión siniestrado. / Reuters | Vídeo: Atlas

  • "El piloto es el que toma la decisión de no entrar, porque pensó que tenía suficiente combustible", asegura la aerolínea

  • "La aeronave se apagó por completo y tuvo un fuerte descenso", describe la azafata Ximena Suárez

  • Jackson Follman, uno de los supervivientes, pierde una pierna tras el accidente, pero está fuera de peligro

El piloto del avión de la compañía Lamia, de matricula boliviana, en el que viajaba el club brasileño Chapecoense reportó a la torre de control del aeropuerto de Medellín una "falla eléctrica total" y una escasez de combustible antes de estrellarse, según una grabación divulgada hoy.

"Señorita, Lamia 933 está en falla total, falla eléctrica total, sin combustible", afirma una voz que se identifica como el piloto de la aeronave accidentada el unes por la noche. Enseguida la torre de control del aeropuerto internacional José María Córdova le dice que tiene "pista libre", según la grabación.

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"Pista libre y esperando lluvia sobre la superficie Lamia 933, bomberos alertados", responde la controladora aérea. Poco antes, el piloto había solicitado "prioridad para la aproximación" y le pide en varias ocasiones que le indique "vectores de la pista", es decir orientaciones para aproximarse lo más rápido posible al aeropuerto. Al inicio de la grabación se escucha como la controladora de turno estaba dando prioridad a otra nave de la aerolínea Viva Colombia que tenía un problema por "una fuga".

Cuando el piloto de la aeronave de Lamia informó de la gravedad de su situación, la controladora desvió a otros dos aviones comerciales que estaban aproximándose al aeropuerto para que pudiera aterrizar el avión del Chapecoense. "Emergencia de combustible señorita, por eso le pido de una vez curso final", le dice el piloto.

Pilotos colombianos que a esa hora volaban hacia Medellín y escucharon en sus frecuencias de radio la conversación, relataron que efectivamente el capitán del avión de Lamia informó a la torre de problemas eléctricos y de combustible.

Poco antes de perder el contacto, la controladora le dice que no tiene la altitud necesaria, a lo que el piloto dice que se encuentra a 9.000 pies. Según expertos consultados por varios medios colombianos, esa altitud es insuficiente para pasar el Cerro Gordo, cercano al aeropuerto y contra el que se estrelló finalmente la aeronave, apenas a 17 kilómetros de la pista.

A bordo del avión viajaban 77 personas entre futbolistas, directivos, periodistas y miembros de la tripulación, de las cuales se salvaron seis que están ingresados en hospitales de Medellín y localidades vecinas.

La postura de la aerolínea

El avión de Lamia, siniestrado en Colombia el lunes con 71 personas muertas, entre ellas la mayoría de los jugadores del brasileño Chapecoense, incumplió el plan de reabastecerse de combustible en Bogotá, según ha informado este miércoles una fuente de la compañía.

"El avión tenía que reabastecerse en Bogotá", pero siguió su curso hacia Medellín, ha explicado Gustavo Vargas, representante de la compañía aérea al diario 'Página Siete'. La principal hipótesis para el accidente es una falta de combustible del avión chárter que transportaba a futbolistas, directivos del Chapecoense y periodistas desde la ciudad boliviana de Santa Cruz, donde habían viajado en vuelo comercial desde Sao Paulo. "El piloto es el que toma la decisión de no entrar, porque pensó que le alcanzaba el combustible", insiste Vargas.

Según el funcionario, "en el plan de vuelo estaba la opción de que (la nave) entre a Cobija (frontera boliviana con Brasil), pero luego se habló de la opción de Bogotá para reabastecerse". Una investigación al respecto está en curso por las autoridades colombianas a las que se sumarán técnicos de la boliviana Dirección General de Aeronáutica Civil. "Tenemos que investigar por qué (el piloto) tomó la determinación de irse en forma directa a Medellín", sostuvo Vargas.

Ximena Suárez, la auxiliar de vuelo que ha sobrevivido al accidente del avión que trasladaba a los jugadores de fútbol del equipo Chapecoense, ha asegurado que la aeronave "se apagó por completo" y "tuvo un fuerte descenso" antes de sufrir "un gran impacto" contra tierra en la zona de Cerro Gordo de la Unión, en el departamento de Antioquia, en Colombia, según informa el diario 'El Colombiano'.

"El avión se apagó por completo y tuvo un fuerte descenso, seguido de un gran impacto", relató Suárez a los equipos de rescate cuando le encontraron consciente, junto a las otras seis personas que sobrevivieron al siniestro, una de las cuales falleció durante el traslado a un centro hospitalario.

Suárez trasladó su testimonio a los especialistas de rescate cuando le encontraron en torno a las 0.30 horas del martes, horas después del impacto contra el suelo en una zona montañosa y boscosa del Cerro Gordo, a decenas de kilómetros del destino del vuelo, el aeropuerto José María Córdova de Ríonegro, en Medellín.

Según 'El Colombiano', antes de comunicar un fallo eléctrico a la torre de control, la aeronave pidió permiso para aterrizar por escasez de combustible y la torre le mandó descender de altitud y esperar a otro aterrizaje para poder iniciar la maniobra, por lo que voló en círculos para bajar de cota a la espera de dirigirse a la toma en el aeródromo.

Un experto en aviación consultado por este diario colombiano ha asegurado que el avión del vuelo del Chapecoense tenía una capacidad limitada para realizar ese trayecto, toda vez que el recorrido era de 2.960 kilómetros y, según sus estimaciones, el modelo Avro Regional Jet 85 solo tiene autonomía de vuelo de 2.965 kilómetros.

Concluye la operación de rescate

Las autoridades colombianas han concluido la operación de rescate de los restos mortales de las 71 personas que perdieron la vida en el accidente del avión que trasladaba a los jugadores del equipo de fútbol brasileño Chapecoense, que se estrelló en la noche del lunes en el Cerro Gordo de la Unión, en el departamento colombiano de Antioquia.

"Se cierra operación búsqueda y rescate: 71 cuerpos recuperados y 6 sobrevivientes", ha explicado Carlos Iván Márquez, del departamento de prensa de la Presidencia de Colombia, en un mensaje publicado en Twitter por la Unidad Nacional para la Gestión de Riesgos y Desastres.

La Unidad de Operaciones Especiales en Emergencias y Desastres de la Policía Nacional de Colombia, que ha estado participando activamente en la recuperación de cadáveres y el rescate de los heridos, ha confirmado que han terminado las labores sobre el terreno.

"Con dolor en nuestros corazones pero con la satisfacción del deber cumplido, terminó con lágrimas el rescate de los cuerpos de los campeones", ha asegurado, en un mensaje publicado en su cuenta oficial de Twitter.

El avión de la compañía Lamia que trasladaba a los jugadores del equipo brasileño Chapecoense se estrelló en lunes por la noche en la zona del Cerro Gordo de la Unión, en el departamento de Antioquia, tras haber informado de que sufría un fallo eléctrico.

A bordo de la aeronave viajaban 77 personas, entre jugadores, acompañantes, técnicos, periodistas y tripulantes, de los que solo han sobrevivido seis. La Fuerza Aérea de Brasil ha enviado un avión para repatriar los cuerpos cuando se complete su identificación en Colombia.

Los heridos

El portero Jackson Follmann, suplente de la Chapecoense y uno de los seis supervivientes del accidente de avión que sufrió el equipo de fútbol brasileño este lunes cuando se dirigía a Medellín, ha perdido una pierna en el siniestro, si bien está fuera de peligro, según ha confirmado el consejero del equipo Celson dalla Costa en rueda de prensa.

"Follmann pasó por algunas cirugías y se le amputó una pierna, pero está bien", ha asegurado, según declaraciones recogidas por la emisora RCN. Por su parte, Hélio Hermito Zampier Neto ha sufrido un traumatismo craneal por el que ha tenido que ser intervenido.

El lateral de la Chapecoense Alan Ruschel, el tercer y último miembro del equipo que ha sobrevivido al accidente, también ha tenido que ser operado y ha sido trasladado a otro hospital para continuar con los exámenes médicos, según ha aclarado Dalla Costa.

No obstante, el consejero del club ha pedido paciencia y atención, ya que en las primeras 48 horas "puede ocurrir cualquier cosa". "Nuestra expectativa es que todas esas personas se salven", ha apuntado.

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