El Sevilla pasa a octavos y luchará por la primera plaza
El equipo londinense movía de un lado a otro la pelota. Los muchachos de Manolo Jiménez perseguían sombras. Además, estaban nerviosos, incapaces de desplegar su fútbol vertiginoso. La solución eran los balonazos a Kanouté, algo que la defensa 'gunner' neutralizaba con facilidad. El dominio del Arsenal ara abrumador y el gol no podía tardar. El larguirucho Brendtner, la última joya encontrada por Wenger en el continente, le puso un gran balón a Eduardo. El croata-brasileño se aprovechó del lío entre Alves y Palop para marcar.
El gol tuvo algo positivo para el Sevilla. Despertó a los jugadores, que se quitaron todos los medios. Ahora sí, los rojiblancos buscaron la portería de Almunia de forma coherente. Luis Fabiano culebreaba por la delantera; Kanouté, fijaba a los centrales y Alves hacía de correcaminos. Además, el centro del campo del Sevilla comenzó a trabajar. Poulsen y Keita respondían a los amigos de Cesc. Ahora robaban balones y ayudaban a los delanteros. Esta cambio de actitud se plasmó en el empate de Keita. El malí soltó un zurdazo con el exterior al aprovecharse de una segunda jugada tras un rechace.
A toda máquina
La locomotora sevillista estaba a pleno funcionamiento en una especial noche europea. El equipo de Jiménez quería más, no se conformaba con el empate y en apenas diez minutos encontró el gol que le dio el pase a octavos. La conexión brasileña, Luis Fabiano y Daniel Alves, fabricó el tanto. Los dos jugadores estuvieron inmensos en todo el duelo, sin parar de trabajar tanto en un área como en la otra. En esta ocasión, el lateral botó una falta y su compatriota la cabeceaba como mandan los cánones.
El Arsenal, ante la posibilidad de perder su primer partido de la temporada, se calentó. Al orden de Wenger le incorporó un poco de mala leche. El Sevilla, fajado también en este tipo de artes, actúo de la misma manera; aunque después de unos minutos de alta tensión, los jugadores decidieron romper las estrictas normas de sus entrenadores. Abrieron el campo para tener más opciones de cara a gol. Entre este vaivén de oportunidades, Kanouté cazó una casi al final. Entre Sagna y Senderos le hicieron un penalti que el malí se encargó de transformar. Al final, fiesta en el Sánchez Pizjuán.
3 - Sevilla: Palop, Alves, Fazio, Dragutinovic, Crespo (Mosquera, min. 62), Navas, Poulsen, Keita, Adriano (Martí, min. 90), Luis Fabiano (Kerzhakov, min. 74) y Kanouté.
1 - Arsenal: Almunia, Hoyte (Sagna, min. 66), Touré, Senderos, Traoré, Eboué (Walcott, min. 78), Cesc (Rosicky, min. 56), Gilberto, Denilson, Eduardo y Brendtner.
Goles: 0-1 (min. 10). Eduardo. 1-1 (min. 23). Keita. 2-1 (min. 33). Luis Fabiano. 3-1 (min. 88). Kanouté.
Árbitros: Eric Braamhaar (Holanda). Mostró tarjetas amarillas a Crespo, Adriano, Hoyte, Denilson, Palop, Keita. Expulsado Arsene Wenger (min. 80) por protestar.
Incidencias: Casi lleno en el Sánchez Pizjuán para ver el partido de Liga de Campeones. Unos 40.000 espectadores, con unos 3.000 ingleses en la grada.



















