Los vigilantes del centro de menores de Zumarraga han sufrido 35 agresiones en dos años

Centro de menores Ibaiondo en Zumarraga. /L. Altuna
Centro de menores Ibaiondo en Zumarraga. / L. Altuna

Denuncian su «precariedad y anómala situación» y piden mejoras laborales económicas y operativas tanto al Gobierno Vasco como a la empresa de seguridad Delta para la que trabajan

SONIA ARRIETA

Los vigilantes del centro de internamiento de menores de Ibaiondo, en Zumarraga, han denunciado este miércoles su «precariedad y anómala situación» y piden mejoras laborales económicas y operativas tanto al Gobierno Vasco como a la empresa de seguridad Delta para la que trabajan. Aseguran que viven una situación «insostenible» debido al incumplimiento del protocolo de seguridad que se ha visto agravado por un aumento de la conflictividad y del grado de violencia de los inquilinos.

Según fuentes del equipo de vigilantes de seguridad del centro, "en los últimos veinte meses hemos sido agredidos 35 veces, con resultados del tipo de moratones en los ojos o costillas rotas, con necesidad de intervención quirúrgica, mientras que ha habido cuatro intentos de evasión en el último año y medio". Mantiene que los episodios de uso de la fuerza se han duplicado en el último año ya que "llegan cada vez más jóvenes y más violentos".. Consideran que sufren episodios de violencia «que se podrían evitar si se cumpliera la normativa de seguridad».

Los vigilante han responsabilizado al Departamento de Justicia del Gobierno Vasco de la "precaria y anómala situación" que sufren como consecuencia de la "excesiva y peligrosa carga de trabajo diaria" que soportan. Este colectivo ha pedido, en un comunicado, mejoras laborales "urgentes" económicas y operativas tanto a la administración pública como a la empresa de seguridad Delta para la que trabajan. Aseguran que sufren "la imposición de una gran cantidad de tareas impropias y al margen de la ley que regula" el ejercicio de sus atribuciones.

Ante este panorama, los vigilantes harán llegar un documento donde plasman sus condiciones y sus reclamaciones tanto al Gobierno Vasco como a la empresa a la que pertenecen y a la dirección del centro

Denuncian "incumplimientos e impagos económicos" por parte de la compañía adjudicataria que se hizo cargo de este servicio el 1 de diciembre de 2017. Advierten de que reclamarán las diferencias salariales al Departamento vasco de Justicia como responsable civil subsidiario y a la empresa Delta ya que, en su opinión, se produjeron "irregularidades en la adjudicación de la plica", puesto que no se atendieron los requisitos impuestos para garantizar la "solvencia económica para el abono de nóminas, seguros sociales e impuestos".

Los vigilantes critican asimismo la actitud del responsable educativo del centro de Ibaiondo por las "irregularidades" que se cometen en estas instalaciones que, a su juicio, "vulneran sistemáticamente la normativa vigente" generando inseguridad para ellos como la "exposición innecesaria" a sufrir lesiones.

Recuerdan que las anteriores empresas adjudicatarias del servicio de vigilancia de este centro, que abrió sus puertas en 2003, pagaban a los trabajadores un plus de peligrosidad dado que sus funciones "no son comparables" a las que desempeñan vigilantes que se encuentran en otros destinos.

Aseguran además que llevan años realizando "con mucha profesionalidad y sacrificio" un trabajo pese a no recibir la formación por cuenta de las empresas adjudicatarias, ni los cursos apropiados.

Los vigilantes reclaman una serie de medidas para solventar su "insostenible" situación entre ellas la eliminación de las tareas no atribuibles a sus funciones, el reconocimiento de un plus de peligrosidad, el acceso a mayor formación, la realización de mejoras técnicas en el puesto de control y el cumplimiento de la normativa de justicia juvenil y del protocolo de seguridad del propio centro de Ibaiondo.

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