El Paseo Nuevo, cerrado a vehículos hasta las ocho de la tarde por aviso amarillo por olas

JAVIER ETXEZARRETA

Protección Civil informa que la prohibición se mantendrá mañana de 14.00 a 20.00 debido a la alerta naranja por riesgo marítimo-costero

I. VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

El nuevo año ha comenzado desapacible en lo meteorológico. La lluvia, las fuertes rachas de viento y las olas están marcando los primeros días. Durante la jornada de hoy continuará el aviso amarillo por riesgo marítimo-costero con olas que pueden rondar los 4-5 metros de altura de madrugada que irán descendiendo durante la mañana. Se espera que el cielo esté cubierto y la nubosidad irá disminuyendo con el paso de las horas. Las temperaturas mínimas y máximas irán en ascenso.

En San Sebastián el Paseo Nuevo permanecerá cerrado a vehículos hasta las 20.00 por aviso amarillo por olas. Protección Civil informa de que la prohibición se mantendrá mañana de 14.00 a 20.00 por alerta naranja por riesgo marítimo-costero. La previsión para el jueves apunta que la alerta naranja se reducirá de madrugada, de 04.00 a 08.00, mientras que por la tarde será de nivel amarillo.

La lluvia, las fuertes rachas de viento y las olas fueron los protagonistas en un primero de enero que invitaba a quedarse en casa reunido con amigos y la familia. Desde el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco se activó la alerta naranja por viento en zonas expuestas. También se decretó otra alerta, por riesgo marítimo-costero, que permaneció activada hasta medianoche. La altura de ola significante superó los 5 metros mientras que la mar de fondo del noroeste levantó olas en torno a 5 metros con un periodo de 15 segundos.

Aunque se preveían vientos de más de 120 km/h para este primer día del 2018 esa velocidad no se alcanzó en Gipuzkoa. La racha más fuerte se registró en Jaizkibel con 113,9 km/h, según informaron desde la agencia vasca de meteorología, Euskalmet. En Zegama se llegaron a registrar rachas de 101 km/h al igual que en Deusto. Poco después de las 15.30 horas se produjo un cambio en la dirección del viento, que roló del sur al noroeste, con rachas que alcanzaron los 80 km/h en Donostia y que trajo lluvia tras una mañana seca. La fuerza del viento por su parte se redujo durante la jornada aunque el aviso amarillo decretado por el Gobierno Vasco se mantuvo hasta las 21.00 horas.

Imprudencias

Desde los ayuntamientos se tomaron todas las medidas posibles para que no se registraran daños. A pesar de las advertencias de las autoridades, muchos incautos se saltaron el cordón de seguridad que la Guardia Municipal había puesto en el Peine del Viento. Agentes de la guardia urbana tuvieron que desalojar la zona ante el peligro que podía acarrear acercarse demasiado a la costa.

Los bomberos además tuvieron que realizar diversas intervenciones para asegurar cornisas y fachadas ante el riesgo de que cayeran algunos cascotes como consecuencia del viento.

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