Olas, viento y granizo antes de la calma

Las olas alcanzaron la costa con intensidad. /
Las olas alcanzaron la costa con intensidad.

Gipuzkoa registró rachas de hasta 120 kilómetros por hora y olas de cuatro metros y medio

GAIZKA LASA

Los planes al aire libre de este sábado se vieron zarandeados por un viento del noroeste que sopló con virulencia durante las primeras horas del día. Los más madrugadores fueron los primeros en percatarse de la fuerza del gran protagonista de la jornada. Las calles amanecieron con salpicones múltiples de ramas de todos los tamaños y objetos desprendidos de fachadas. Todo lo que no estuviera debidamente amarrado fue arrancado de cuajo por la intensidad del viento.

Hasta 120 kilómetros por hora alcanzaron las rachas en Santa Clara, 113 km/h en Zarautz y 111 km/h en Jaizkibel, pero fueron muchas las localidades guipuzcoanas, sobre todo de la costa, que padecieron ráfagas de más de 100 kilómetros por hora. El récord vasco se alcanzó en el cabo de Matxitxako, con rachas de 147 km/h. Junto al viento, las granizadas intermitentes, provocaron momentos de peligro en las carreteras, aunque no hubiera que lamentar accidentes de consideración en una jornada con menos tráfico de lo habitual.

Los bomberos de San Sebastián tuvieron «más ajetreo que cualquier otro día», contabilizando hasta ocho intervenciones durante la mañana por incidencias provocadas por el viento. La más seria tuvo como escenario la pensión San Ignacio de la calle Iztueta. Una barra de hierro de las obras que se realizan en la zona estuvo a punto de caer y tuvo en vilo a los vecinos durante unos minutos. También se llevaron un susto a primera hora, antes de que amaneciera, los usuarios de un autobús urbano que se dirigía desde el Antiguo al Centro cuando un contenedor tirado por el viento impactó contra el vehículo y rompió una luna.

Los bomberos forales asimismo recibieron varios avisos durante las primeras horas del día. Dos emergencias les llevaron hasta Irun, con sendas chapas de fachadas levantadas por el viento, y también conllevó riesgo la caída de elementos de fachadas de Orio.

Durante todo el día estuvo activo el aviso amarillo por riesgo marítimo costero y, tal y como se había anunciado, el impacto en la costa se dejó notar en torno a las dos pleamares. A las 05.27 horas de la mañana llegó el primero, con consecuencias tangibles en el malecón de Zarautz. Las olas rompieron con fuerza en el paseo zarauztarra, arrancando alguna papelera y arrastrando agua hasta los pubs de la zona, según informó Protección Civil, cuando algunos trataban de alargar la fiesta de la feria de la cerveza.

Para el segundo punto crítico del día, el de las 17.40 de la tarde -hora apropiada para el turisteo- la Guardia Municipal cerró algunas zonas del malecón. Aunque la expectación creció, el impacto fue menor.

El domingo, día soleado

Para evitar males mayores, el Paseo Nuevo de San Sebastián también se mantuvo cerrado al tráfico de vehículos durante todo el día, lo que favoreció incluso el ir y venir de ciudadanos con cámaras de fotos para inmortalizar el espectáculo de las olas.

El aviso amarillo por riesgo marítimo-costero se reduce este domingo a la primera franja del día. Se espera que la pleamar de las 6.04 horas de la mañana pueda tener algún impacto en la costa, por lo que la alerta está activada solo hasta las 7.00 horas. La altura de las olas puede alcanzar en ese intervalo los dos metros de altura.

Al margen del oleaje de la mañana, el tiempo mejorará de forma notable. Predominará el viento de componente sur y eso hará que las temperaturas suban de manera acusada, especialmente en el litoral, donde podemos acercarnos a los 20 grados. En el cielo se irán alternando las nubes con los claros, pero las ventanas de sol serán amplias y las nubes serán principalmente de tipo medio y alto.

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