Un verano de contrastes meteorológicos

Bañistas en La Concha./LOBO
Bañistas en La Concha. / LOBO

El mes de junio, con 122 litros por metro cuadrado en Igeldo, ha tenido la calificación de «muy húmedo». Gipuzkoa ha alternado intensos calores con temperaturas otoñales

JAVIER PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

Está siendo un verano de extremos, de contrastes. Los días de calor llegan intercalados con otros de temperaturas propias de estaciones pasadas. Y en un año en el que precisamente no está lloviendo mucho, junio ha recibido la calificación de «muy húmedo», según los registros obtenidos en los observatorios del monte Igeldo y en los aeropuertos de Loiu y Vitoria. Solo en Hondarribia ha sido «húmedo».

En cinco días, Gipuzkoa ha transitado del verano al otoño para retornar de nuevo al verano. El pasado día 1 de julio se registró una máxima de apenas 15 grados. El registro le sitúa en una de las jornadas más frescas de entre los meses de julio de los últimos noventa años. El dato solo se ve superado en dos ocasiones, una en 1938, con 14,8º y otra en 1997, con 14,4º. En julio de 1932, concretamente el día 18, se igualaron los 15 grados.

LA CIFRA

37,8 grados fue la temperatura máxima que se registró el pasado mes de junio. La medición fue obtenida en el observatorio del aeropuerto de Loiu el día 21, durante la ola de calor. En Hondarribia la máxima fue 36,5º y en Igeldo se alcanzaron 36,2. En Vitoria, los termómetros llegaron a 35,5º.

Estas temperaturas, impropias para la época, llegaron tras dejar atrás una ola de calor que entre el 19 y 21 de junio dejó valores muy elevados. La máxima de aquellos días se midió en el aeropuerto de Loiu, donde el mercurio alcanzó los 37,8º. En Hondarribia se registraron 36,5º, por 36,2º en Igeldo. En Vitoria, los termómetros llegaron a 35,5º.

En junio se dieron datos para el anecdotario. En nueve días se produjo una caída de las temperaturas de veinte grados, al pasar de los 37,8º medidos en Bilbao el día 21 a los 17,6º del 30. Asimismo, durante la ola de calor, las mínimas de madrugada fueron muy altas, con registros de hasta 22,5º como el alcanzado la noche del día 20.

La excepcionalidad vino también del cielo. Después de una primavera escasa en precipitaciones y por sorprendente que pueda parecer, junio dejó abundantes lluvias. La mayor parte de ellas precipitaron en la última semana.

En el observatorio de Igeldo se registraron 122,5 litros por metro cuadrado, muy por encima de la media del mes que es de 84 litros. Esta cantidad confiere al mes la calificación de «muy húmedo». La misma consideración tuvo el centro meteorológico del aeropuerto de Loiu, donde se contabilizaron 88 litros cuando la media es de 56. En Vitoria se recogieron 76 litros, 27 por encima de la media del mes.

El único de los observatorios de la red de Aemet que no fue muy húmedo fue el de Hondarribia, donde se midieron 114 litros, cuando la media es de 89. Por ello, fue un mes solamente «húmedo».

El nivel de los embalses

La precipitación de junio fue la «típica» del mes en el embalse del Añarbe, donde se recogieron 109 litros, solo dos por debajo de la media.

En esta infraestructura se vienen alternando desde comienzos de año meses con una elevada pluviometría con otros secos. De esta forma, enero fue el más húmedo, con 348 litros por metro cuadrado. También marzo fue lluvioso, con 215 litros, si bien en primavera el volumen de precipitaciones se redujo. En abril se recogieron 94 litros, cien menos de lo esperado y en mayo apenas cayeron 82, cuando la media es de 173.

La escasez de precipitaciones se está dejando sentir en el nivel de los embalses, aunque se puede decir que, de momento, mantienen el tipo. De las siete presas del consorcio de Aguas de Gipuzkoa, solo una, la de Eibar, se halla en situación normal. Este embalse permanece al 97% de su capacidad. Las restantes reservas se encuentran en alerta, prealerta o emergencia. La situación más delicada corresponde a Ibai-Eder y Lareo. El primero, situado en el Urola está al 72,9% y el segundo, que abastece a Ataun, al 56%.

El nivel de la presa de Urkulu, en el Alto Deba se sitúa en el 72%. Por su parte, las reservas de Arriaran (Goierri), Barrendiola (Legazpi) e Ibiur (Tolosaldea) se hallan en prealerta. La primera está al 76%, y las dos restantes, al 87% y 81% respectivamente. El Añarbe, por su parte, se encuentra al 82%, 3,4 puntos por debajo del nivel de hace un año. Endara, en Irun, está al 89,9%.

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