«Cada vez que venimos al pediatra nos toca esperar casi una hora»

«Las agendas están llenas y recibir una cita para el día siguiente es imposible, eso en atención primaria no debería pasar», dicen dos enfermeras de un ambulatorio de Errenteria

Ainhoa Gago y Gorka Jimeno aseguran que les toca esperar cada vez que visitan al pediatra en el ambulatorio de Iztieta/Arizmendi
Ainhoa Gago y Gorka Jimeno aseguran que les toca esperar cada vez que visitan al pediatra en el ambulatorio de Iztieta / Arizmendi
IGNACIO VILLAMERIEL

Más de 260 médicos de familia y pediatras vascos, la mayoría guipuzcoanos, han creado recientemente un foro de debate en el que denuncian la «precariedad» que, a su juicio, sufre la atención primaria. Afirman que tienen una sobrecarga de trabajo del 60% y que atienden hasta 40 pacientes al día, lo cual genera retrasos que exasperan tanto a pacientes como a médicos.

Pero no solo a ellos. «Muchas de las cosas que los doctores denuncian en ese foro nos afectan a todos los colectivos de la atención primaria», afirmaban ayer dos enfermeras del ambulatorio de Iztieta, en Errenteria, uno de los que tradicionalmente suele acumular retrasos en las citas y mayores tiempos de espera para entrar en consulta.

«Los médicos reclaman que hacen falta más doctores y que no se cubren sus bajas o vacaciones, y tiene razón, pero el aumento de la presión asistencial lo sufrimos todos; administrativos, enfermeras, médicos y, cómo no, los pacientes».

Este par de enfermeras de Iztieta, que prefiere no identificarse, sostiene que «se llega hasta donde se llega». Afirman que antes se daban citas de un día para otro, «pero ahora están las agendas llenas y eso en primaria no debería pasar», porque lleva a realizar «citas forzadas» a los pacientes.

Recibir una cita para el día siguiente en este centro es imposible, según las sanitarias. «Siempre tenemos que estar demorándolas o sino forzándolas», una atención que aseguran que los pacientes no se merecen. «Trabajamos bajo presión porque la situación ha cambiado: cada vez hay más gente mayor, más enfermos crónicos, y no damos a basto», aseguran.

Las frases

Daniel Iglesias
«Si tienes que pedir horas en el trabajo y te toca esperar mucho es un incordio importante»
Luisa Espinosa
«El mayor problema es que sabes a qué hora entras pero nunca sabes a qué hora vas a salir»
Josepi Ancizar
«Hoy salgo contenta porque no me ha tocado esperar más de 20 minutos hasta que me han cogido»
Iñaki Goikotxeta
«Tengo 39 de fiebre, pensaba que iba a estar aquí hasta las mil, pero me han atendido con rapidez»
Ana Díaz
«En la consulta habré estado cerca de unos 10 minutos, me he sentido bien atendida»

A esto hay que añadir que muchas necesidades técnicas que antes se hacían en el hospital «ahora las hacemos en los centros de atención primaria», lo cual según las enfermeras está muy bien porque facilita la vida de los pacientes, pero por otro lado «vamos sumando cosas y la proporción de personal que hay no va acorde con el aumento de las tareas, por lo que nos sentimos más agobiadas», reconocen. «No tenemos ni tiempo de comentar algo en relación a cada paciente, y esa sensación de trabajar atropellados a la larga nos cansa y mina a todos».

Entretanto, los pacientes que salían ayer del ambulatorio de Iztieta afirmaban que había sido un «buen día» en lo que al tiempo de espera se refería. Así lo aseguraron Josepi Ancizar y Ana Díaz. Iñaki Goikotxeta fue con 39 de fiebre y confesó que le habían atendido «con rapidez». También Luisa Espinosa estaba satisfecha: «Normalmente sabes cuando entras pero no cuando sales», afirmó con gracias. Los más críticos fueron Gorka Jimeno y Ainhoa Gago, que sostuvieron que cuando llevan a su hijo al pediatra les toca esperar «entre 30 minutos y una hora».

Las tareas administrativas

«Cada vez tenemos más tareas administrativas y algunas tienen sentido, pero otras no parece que aportan nada a la asistencia y sin embargo recargan el trabajo», abundaban las enfermeras de Iztieta para intentar explicar la saturación de trabajo que denuncian. «Y luego está el tema de la informática, que cada vez va a más», una complicación añadida para los sanitarios más veteranos, como estas dos enfermeras, que afirmaron que «en poco tiempo hemos tenido dos o tres programas nuevos a los hay que adaptarse, pero si surgen problemas los solucionamos como podemos, sobre la marcha».

Ante una población cada vez más mayor hay muchos más casos en los que se asiste a los pacientes en sus domicilios. «Y si vamos con retraso también salimos tarde, y así suma y sigue», se quejaban las enfermeras, que ponían el caso de las extracciones de sangre como otro ejemplo en el que se les ha multiplicado el trabajo. «Antes nos daba tiempo a hacer tres cada mañana y ahora casi tenemos que hacer el doble porque hay más gente, y esas personas tienen que hacerse una analítica sí o sí y no puedes demorarla. Así que vamos a todos los sitios corriendo, con un ritmo bastantes forzado», aseguraban.

La cifra

260
médicos de familia y pediatras, la mayoría guipuzcoanos, se han sumado al foro de debate ‘Lehen Arreta Arnasberritzen / Reanimando la Atención Primaria’, en el que ponen en común situaciones del día a día con el fin de realizar propuestas para conseguir «una atención primaria que sea más eficiente» y para «devolver la dignidad a los profesionales que trabajamos en ella». Piden a Osakidetza «que nos escuchen».

«Muchas veces terminamos la jornada laboral sin haber hecho todas las cosas que queríamos hacer. Otras veces tenemos que dejar de hacer visitas a pacientes crónicos que no son muy urgentes, pero que se van aplanzando y demorando. Cosas que igual haríamos no las hacemos por falta de tiempo, o las hacemos de prisa y corriendo».

Por último, las enfermeras afirmaron que en el ambulatorio de Iztieta muchos días se reduce el tiempo de consulta al paciente, que normalmente suele ser de unos diez-doce minutos. «A veces actividades que el paciente tenía programadas dices, bueno, esto ya lo miraremos la próxima vez porque esta voy mal y no me da tiempo», concluyeron.

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