Ana Txurruka: «Nos vimos desbordadas tanto por la gente como por su diversidad»

Ana Txurruka volvió hoy al quiosco donde ayer vivió momentos emocionantes./USOZ
Ana Txurruka volvió hoy al quiosco donde ayer vivió momentos emocionantes. / USOZ
Ana Txurruka, feminista y organizadora del 8 de marzo

Ver a chicas jóvenes con las ideas tan claras fue una de las sorpresas, además de una asistencia de mujeres que no esperaban

ANA VOZMEDIANOSAN SEBASTIÁN.

«¿Dónde quedamos?», preguntó el jueves un periodista de radio a Ana Txurruka, del Movimiento Feminista de Euskal Herria. Ella sonrió. «En el quiosco del Bule, ya nos veremos por allí» contestó. Al llegar a las inmediaciones de esta céntrica zona donostiarra Ana se dio cuenta de que lo que se iba a encontrar no tenía nada que ver con lo que se esperaba. Ahora confía que la fuerza siga ahí y que todos los sectores escuchen las reivindicaciones de las miles de mujeres que ayer se movilizaron en Gipuzkoa.

- ¿Ustedes se esperaban tal éxito de convocatoria?

- No, no. En la organización nos vimos desbordadas desde la mañana, nunca pensamos que se llegaría a semejante número de personas y tampoco con tanta diversidad de edades. Ver a las chicas jóvenes con las ideas tan claras fue otra sorpresa.

- ¿Qué planetas se conjuraron para que tantas mujeres decidieran salir de casa, del trabajo, tuvieran la edad que tuvieran y la ideología que profesaran? ¿Qué ocurrió?

- Pienso que hubo elementos distintos. Por un lado, se trataba de un llamamiento internacional que afectaba a muchos países, la organización había comenzado desde abajo, desde cada pueblo, barrio o ciudad y también han ocurrido cosas como la violación múltiple de 'la manada', además de todos los casos de violencia machista. Tampoco te voy a negar que las palabras de Munilla provocaron la reacción de muchas personas. El movimiento feminista lleva muchos años trabajando y supongo que, gota a gota, el mensaje ha ido calando.

- Uno de los aspectos que se destacan de la movilización del día 8 es la presencia de chicas jóvenes. ¿A qué lo atribuye?

- Queda mucho camino por recorrer, pero el feminismo es una de las revoluciones con más éxito y como resultado de esa larga trayectora se han vivido situaciones diferentes. Las mujeres más mayores que se movilizaron ayer vivieron una época en la que la desigualdad era objetiva, estaba en las propias leyes, por lo que el primer cambio que había que hacer era el legal. Cuando se consiguió, se llegó a lo que llamamos espejismo de la igualdad. Las leyes por fin dicen que tenemos los mismos derechos, pero esa igualdad no es legal. Tenemos a la generación de mujeres bien formadas con el mayor porcentaje de paro y los casos de violencia machista no cesan. Eso ha provocado que ese espejismo de igualdad explote y que las jóvenes se hayan dado cuenta y quieran cambiar las cosas.

- ¿Cuándo empezó a pensar que las convocatorias iban a ser secundadas por tanta gente?

-Había quedado con un periodista en el quiosco del Boulevard y cuando llegué me día cuenta de que la sentada prevista no podía celebrarse porque no había siquiera espacio para todos. Cada vez llegaba más gente y ya empezabamos a emocionarnos, a creernos que las mujeres estaba secundando la iniciativa por encima de las previsiones. Pero, pese a ello, ni siquiera nos esperábamos lo que ocurrió a las ocho. No sabíamos qué hacer, había embotellamientos, la cabeza y la cola se juntaron. Todo era increíble.

- Lleva veinte años en el feminismo asociado. Ayer vivió una jornada histórica. ¿Cuál fue el momento más emocionante?

- Fue una jornada de alegría, de compañerismo, pero hubo un momento que me emocionó sobre todo. Ya estábamos en el Boulevard, la manifestación estaba acabando y se leía el comunicado. La gente empezó a gritar 'mujeres unidas, jamás serán vencidas' y el subidón fue total.

- ¿Y ahora qué

- Nosotras ya hemos lanzado nuestras propuestas y los gobernantes deberán hacer algo. No sólo ellos, porque también queremos cambiar el mundo de las empresas y del empleo, pero también en de las relaciones íntimas, el de los cuidados o la situación de las mujeres extranjeras. Hay muchos negociados que deben cambiar.

- ¿Se puede mantener esta fuerza que vimos ayer?

- ¡Claro que sí! Esto no ha hecho mas que empezar, la lucha de las mujeres no se puede limitar al 8 de marzo. Existe el riesgo de que digan eso de 'bueno, por un día', pero seguimos trabajando y denunciando la violencia machista, una lacra terrible.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos