El txupin y Marijaia desatan la fiesta

Marijaia dio la bienvenida a la Aste Nagusia ante una abarrotada plaza a la que se asomó desde el Teatro Arriaga. / FERNANDO GÓMEZ
Marijaia dio la bienvenida a la Aste Nagusia ante una abarrotada plaza a la que se asomó desde el Teatro Arriaga. / FERNANDO GÓMEZ

Bilbao abrió ayer su Aste Nagusia en la balconada del Teatro Arriaga. La pregonera de este año, Nati Ovelleiro, recordó al pueblo catalán y dio protagonismo a la campaña 'No es no'

A. LERATE BILBAO.

El lanzamiento del txupin abrió ayer la Aste Nagusia en el escenario de la plaza del Teatro Arriaga, donde miles de personas jalearon con entusiasmo a Marijaia, la sonriente y mofletuda muñeca que, con sus brazos abiertos y su eterna sonrisa, simboliza las fiestas de Bilbao.

Desde la balconada del Arriaga y con la plaza y sus alrededores llenos de bilbaínos y visitantes, Nati Ovelleiro, activista de la plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak (Bienvenidos refugiados), fue la encargada del pronunciar el pregón festivo.

En una excelente tarde soleada y con puntualidad, a las siete de la tarde, el pregón dio paso al lanzamiento del cohete que marca el inicio de la fiesta, a cargo este año de la representante de la comparsa Askapeña Ane Ortiz.

El recuerdo de las víctimas de los atentados terroristas en Cataluña también estuvo presente en el inicio de las fiestas de Bilbao, informa Efe. La tradicional recepción previa ofrecida por el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, en el interior del Arriaga se inició con un minuto de silencio en señal de duelo por las víctimas de los ataques terroristas.

En el pregón que precedió a la explosión festiva del txupin, Nati Ovelleiro, vestida con el característico y muy vistoso traje amarillo y bicornio, trasladó un «abrazo cariñoso» al pueblo catalán. La pregonera dio protagonismo, asimismo, a la campaña del 'No es no', contra las agresiones sexistas durante las fiestas. «Besos, caricias, ternura, pongámonos finos y finas, pero ni un susto más en las esquinas», proclamó, jaleada por el público.

Ciudad de acogida

Ovelleiro elogió a Bilbao como «ciudad de acogida» para personas de múltiples nacionalidades, en la que «nadie es ilegal», y «no solo en fiestas», recordó a quienes «escapan del horror» y reivindicó «menos papeles y menos ley mordaza». Inmediatamente después del pregón, el protagonismo recayó en Ane Ortiz, encargada del lanzamiento del txupin con el que arrancó la fiesta.

Durante la recepción en el Arriaga, Aburto destacó el carácter «acogedor y plural» de Bilbao, que «acoge con los brazos abiertos» a todos los visitantes. También hizo hincapié en la campaña contra las agresiones sexistas durante las fiestas, abogó por la concienciación de que «no es no» y aseguró que «si pasa algo todo el peso de la ley y la justicia» caerá sobre el agresor.

Un año más, los llamamientos previos a un txupin limpio no tuvieron éxito, ya que en la plaza del Arriaga se repitió la costumbre de lanzar una mezcla de harina, huevo y líquido -tampoco faltaba el ketchup-, con la que se embadurnaron numerosos jóvenes.

Las miles de personas que asistieron al lanzamiento del txupin se desperdigaron por todo el recinto festivo, donde un total de 29 txosnas proporcionan hasta el domingo bebida, comida y música a los participantes en la fiesta.

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