Txapelas, relevos y un indurain

Mitxel Ezquiaga
MITXEL EZQUIAGA

El modelos de congreso gastronómico a la donostiarra sigue funcionando. San Sebastian Gastronomika bate este año su récord de congresistas y ha contado con miles de visitantes, mayoritariamente profesionales del sector, que han puesto el Kursaal en ebullición.Por Donostia han pasado el ‘dream team’ de la cocina India, los mejores cocineros españoles y el ‘top’ de la gastronomía vasca. Y este año, además, con un especial punto de emoción. Había que ver cómo se entrecortaba la voz de Josean Alija al subir a todo su equipo al escenario, o a Pedro Subijana rendir homenaje a Felix Etxabe, su jefe de cocina de toda la vida. Pero ayer la emoción llegó con Roberto Ruiz, que ‘tocado’ con su habitual txapela anunció que su Frontón de Tolosa cierra en diciembre, aunque para él y para su equipo se abren muchas vías. También quedó para la pequeña historia el trabajo conjunto de Hilario Arbelaitz y su hermano Joxemari. Hay quien vio ahí un inicio de relevo generacional, pero a Hilario aún le queda tiempo en el Zuberoa.

San Sebastian Gastronomika cerró página con una de sus citas más populares: el concurso de parrilla. Hay que ver cómo lo pelean los concursantes: el título de Donostia es una credencial que restaurantes y proveedores muestran luego con orgullo. Es un premio democrático porque un jurado profesional y un jurado popular votan en un referéndum que en este caso sí es vinculante... y que ayer ganó Joseba Mirena Odriozola, del Araneta de Zestoa, con género de Cárnicas Goya. La imagen de las parrillas a pleno funcionamiento en la Zurriola, casi en el mismo sitio donde en septiembre posan las estrellas del Festival, es una de las fotos de este congreso en el que conviven las recetas de vanguardia con los clásicos populares. Ayer, en una de las salas, se mostraba a gente llegada de lejos el pintxo ‘Indurain ‘de la Bodega Donostiarra, con su bonito, su guindilla, su anchoa, su aceituna... Eso también emociona.

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