El triunfo de un espectáculo que diluye barreras

El grupo teatral AteneASP y sus directores, en un descanso del ensayo general. / MICHELENA

Jóvenes con Asperger estrenan hoy una nueva obra teatral en Lugaritz

OLAIA OYARZUN

A Mikel Sagarzazu no le gusta que le hagan sentir diferente. Detesta las barreras. Los límites. Desea estallar de una vez por todas la burbuja de exclusión a la que está sometido. Su evolución avanza a pasos agigantados gracias, al que según dice, es el mayor regalo de su vida: el teatro. Cada vez que sube a un escenario para encarnar a un nuevo personaje, sueña con alcanzar el cielo, triunfar, sentirse escuchado. Quizá tanto como lo hace su héroe, Steven Tyler de la banda Aeroesmith. Aunque por encima de todo desea que llegue el día en el que pueda comunicarse con los demás sin que los prejuicios ganen la batalla. Han pasado veinticinco años desde que Mikel nació, y diecinueve desde que le diagnosticaron síndrome Asperger.

Este es el relato de uno de los doce jóvenes con Asperger (AS)-trastorno del espectro autista que afecta a las habilidades de interacción social-que forman el grupo de teatro AteneASP de Gautena, asociación guipuzcoana de autismo. Los actores, de entre 20 y 25 años, encarnan personajes ubicados en la Grecia antigua donde esta vez tratarán el duelo entre la vida y la muerte con grandes notas de humor.

«Olimpiadas AteneASP» es el título de la nueva obra que estrenan hoy en el Centro Cultual Lugaritz a partir de las 18.00 horas. Han pasado más de siete años desde que el pedagogo Jimmy Brosa de la asociación plantease esta iniciativa. «Sin él, este sueño nunca se hubiese cumplido», agradece la codirectora y guionista Olatz Lizarralde. El proyecto comenzó como un servicio de apoyo a las familias de Gautena: «una gran apuesta que nos ha permitido mejorar notablemente la calidad de vida de estos chavales», afirma Juanlu Escudero, director del grupo teatral.

Creatividad sin estigmas

El grupo de teatro AteneASP de Gautena fue galardonado con el Premio a la Mejor Obra en la Muestra de Teatro Joven de Donostia 2017 con la obra 'Amor a Juicio' hace unos días.

La euforia sigue azotando las mentes de los jóvenes actores que aún siguen celebrando el oro. «Cuando supimos el ganador, con lágrimas en los ojos, nos dimos un abrazo colectivo», afirma emocionado Mikel Ansoalde, alumno del grupo.

La concesión evidencia que la fuerza creativa no conoce de fronteras, ni límites, ni diferencias. Esta vez, la inclusión social ha sido la verdadera protagonista en escena.

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