La huelga que finalizó anoche no consiguió paralizar el transporte en Gipuzkoa

Un camión atraviesa el arco situado en Etzegarate para cobrar el peaje a vehículos pesados en el eje de la N-1./IÑIGO ROYO
Un camión atraviesa el arco situado en Etzegarate para cobrar el peaje a vehículos pesados en el eje de la N-1. / IÑIGO ROYO

El desmarque de los camioneros guipuzcoanos ha sido clave para la escasa repercusión, ya que los portes dentro del territorio han subido un 35% desde el año 2013. La huelga que terminó anoche no ha paralizado un sector que moviliza 34 millones de toneladas anuales

GAIZKA LASASAN SEBASTIÁN.

Más que por lo que fue, el paro de transportistas contra el peaje de la N-1 que ha finalizado a medianoche pasará a la historia por lo que pudo haber sido. La movilización apenas se ha dejado sentir, según las empresas del territorio que mayores necesidades de carga y descarga han tenido. Pero podía haber bloqueado el suministro de un territorio que sigue recurriendo mayoritariamente al transporte por carretera para mover sus mercancías.

De hecho, durante el último año -a falta de contabilizar el cuarto trimestre-, se han movido en camiones 26 millones de toneladas, un millón más que en el mismo periodo de 2016, y a final de año se alcanzarán los 34 millones. El crecimiento ha sido del 10% en los dos últimos ejercicios y del 21% si nos remontamos a 2013. Los datos publicados por el Eustat sugieren, por tanto, que la paralización del sector hubiera acarreado consecuencias de mayor calado.

Las cifras

1 millón de toneladas
es lo que ha crecido el transporte de mercancías por carretera en Gipuzkoa entre 2016 y 2017.
49,6% intrarregional
La mitad del total de toneladas transportadas por Gipuzkoa en 2017 corresponden a movimientos dentro de Gipuzkoa.
49,6% Distribución
De los 26 millones de toneladas movidas en los tres primeros trimestres de 2017, 13 han sido dentro del territorio, 10 de transporte interregional y tres de mercancía internacional.
Evolución
En 2017, 4,6 millones de toneladas más que en 2013.
Incidencia del peaje
Guitrans e Hiru aseguran que los transportistas locales serán los más perjudicados por el canon de la N-1.

No hay una cuantificación de la repercusión de la huelga. El Comité Nacional del Transporte por Carretera, convocante de la movilización, y la Diputación de Gipuzkoa, impulsora del peaje, declararon una tregua el miércoles tras la guerra de cifras del martes. Los transportistas del Estado hablaron de un 60% de seguimiento y la institución foral respondió diciendo que en el primer día del paro atravesaron el territorio 1.100 camiones más que una semana antes. Entre medio, colas de hasta once kilómetros de tráileres en la AP-8 en Irun delataban la falta de adhesión al paro de muchos transportistas llamados a no transitar por Gipuzkoa.

Los datos constatan que una paralización del sector hubiera causado problemas al territorio

No se conocen los datos exactos de la respuesta al paro, pero de los números que sí puede registrar el Eustat se concluye que el sector apelado por la convocatoria ha reforzado durante los últimos años su peso estratégico en la actividad económica de Gipuzkoa. Entre enero y septiembre del año recién despedido se transportaron por carretera en el territorio 2,4 millones de toneladas más que las que se movieron por el mismo medio hace dos años y la diferencia respecto a 2013, año en el que la cifra tocó suelo -21,4 millones de toneladas-, asciende a 4,6 millones.

Este comportamiento merece una valoración «positiva» para el presidente de la patronal del sector en Gipuzkoa, Mario Palacios, quien, no obstante, constata que «el ciclo expansivo de la economía no termina de llegar del todo al sector del transporte de mercancías por carretera, que no se recupera al mismo ritmo que lo hace la economía». Ante indicadores como que la demanda interna crece al 3,1%, las exportaciones lo hacen al 3,7% y las importaciones, al 3,9%, Palacios señala que «es una realidad incuestionable que el consumo y una economía fuerte hacen que la demanda de transporte por carretera sea cada vez mayor».

Sin embargo, en el otro lado de la balanza, pesan el aumento del precio del carburante y de los costes del personal (un 5,4% y un 2% respectivamente solo en el último trimestre), a lo que se sumará en breve el canon por circular por la N-1. Palacios asegura que «el nuevo peaje para camiones que la Diputación de Gipuzkoa va a poner en funcionamiento el próximo martes va a incidir sobremanera en la relación precio/coste por kilómetro».

El presidente de Guitrans señala que «no nos cansaremos de repetir que este peaje perjudica sobre todo a los transportistas guipuzcoanos. Un extranjero pasará dos veces a la semana, una de ida y otra de vuelta, mientras que un guipuzcoano deberá pasar permanentemente».

Malestar del sector local

La estadística del Eustat revela además que dentro del crecimiento del transporte de toneladas por carretera, el movimiento intrarregional, dentro de Gipuzkoa, es el que más se ha disparado en los últimos dos años. Si hasta el tercer trimestre de 2015 se desplazaron en vehículos pesados 9,3 millones de toneladas por el territorio, en el mismo periodo de 2017 se cargaron 12,3 millones, un 31% más.

Con todo, el año pasado el 49,6% del total de las mercancías movilizadas por carretera correspondieron al transporte dentro de Gipuzkoa. Concretamente fueron 12,3 millones de toneladas dentro de la modalidad intrarregional, frente a los 10,1 millones que se movieron entre regiones del Estado y los 2,9 millones destinados al tráfico internacional.

Ni Comité Nacional ni Diputación han querido entrar en una guerra de cifras sobre el paro

Los datos exponen la fuerza que los transportistas guipuzcoanos atesoran respecto al conjunto del sector y confirman que su desmarque del paro convocado desde Madrid ha sido clave en la escasa repercusión de la medida de protesta. Fuentes del sindicato Hiru explican que «son cifras que nos dan más la razón cuando decimos que los que más van a pasar por los arcos instalados para cobrar el peaje de la N-1 son los transportistas locales y cuando aseguramos que los más perjudicados por la medida van a ser los de aquí».

Respecto a las mercancías que se envíen a otros territorios, y ante la defensa de las instituciones de un futuro en el que las autopistas ferroviarias ganen terreno ante la carretera, el presidente de Guitrans afirma que «nunca nos hemos opuesto a la potenciación de otros modos de transporte siempre y cuando no sea a costa de perjudicar al transporte por carretera». Considera que «en la actualidad, el sistema ferroviario no está a la altura para ofrecer un servicio de calidad que dé respuesta a los requerimientos exigidos por la evolución de la propia economía. De hecho, mayoritariamente, los cargadores eligen a diario el transporte por carretera y, sin embargo, nuestro sector, como hemos venido denunciando, sufre a diario la instauración de nuevas tasas y peajes que dañan nuestra rentabilidad y el futuro de nuestro tejido empresarial».

De momento, a partir del próximo martes, día 9, tendrán que pagar por circular por el eje de la N-1 (incluye un tramo de la A-15). La marcha blanca para afinar el funcionamiento de los tres arcos instalados en Irun, Andoain y Etzegarate finalizará el lunes. A partir del martes, no solo identificarán las matrículas de los vehículos y su volumen sino que procederán al cobro automático vía cuenta corriente.

El paso por Andoain costará entre 0,56 euros para los vehículos pesados de menos de 12 toneladas y 0,69 euros que tendrán que pagar los que superen ese tonelaje. Esta tarifa está pensada para el tráfico interno, para todos aquellos transportistas guipuzcoanos que transitan por la N-1 pero que no hacen el recorrido completo.

La Diputación ha insistido en que el objetivo del nuevo canon no es perjudicar a los transportistas guipuzcoanos, sino obligar a pagar a los miles de camiones extranjeros que atraviesan Gipuzkoa en sus rutas internacionales para que contribuyan al mantenimiento de la vía. Estos vehículos pagarán el máximo establecido (5,56 euros si tienen menos de 12 toneladas y 6,89 si superan este peso). A este coste tendrán que añadirle los 4,38 o 5,24 euros que ya abonan por el tramo de la autopista AP-8 en Irun. En total, el camión que venga desde Francia, circule por la autopista y continúe por la N-1 hasta pasar Etzegarate pagará entre 9,94 y 12,13 euros.

El peaje de la N-1 entrará en vigor el martes con un coste máximo de 6,89 euros

La Diputación ha calculado que, una vez entre en vigor el peaje, casi 1.500 vehículos pesados se desviarán a la autopista, por lo que la N-1 pasará a soportar algo menos de la mitad (47,4%) del tráfico pesado actual.

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