Txapelas del siglo XXI

Es momento de boinas. La empresa tolosarra Boinas Elósegui renueva su imagen y produce una gama de nuevos diseños a las puertas de su 160 aniversario

Ana Pradini, junto con algunos de los modernos diseños que dan un nuevo aire a las txapelas./I. ROYO
Ana Pradini, junto con algunos de los modernos diseños que dan un nuevo aire a las txapelas. / I. ROYO
ELENE ARANDIA

Llevaban tiempo advirtiéndolo. Y sí, se ha convertido en el nuevo complemento de moda de este otoño-invierno. Símbolo de estilo y elegancia a lo largo de la historia, en el mundo de la moda actual tanto firmas de lujo como ‘low-cost’ han querido traer de vuelta la boina y reinterpretarla, renovándola también como artículo de moda femenino.

Eso sí. La boina sigue siendo boina. La empresa tolosarra Boinas Elósegui, todo un referente en el sector, subraya que no ha inventado nada nuevo. Sí, en cambio, ha dado un giro a su imagen reinventando el concepto. Los nuevos tiempos confirman que la boina ha dado un paso más en la cultura del pasado, presente y futuro de la ‘txapela’. El descenso en el uso y venta de la boina tradicional llevó a la empresa a replantear el concepto de boina tradicional, y trabajar en la recuperación de su uso en el día a día.

«Con el crecimiento del turismo se ha ligado y se vende como producto tradicional y euskaldun, ya que además es un producto con sello autóctono, y lo cierto es que en el País Vasco la referencia más cercana que tenemos es la tradicional. Todavía seguimos relacionándola con la ‘txapela’ que han vestido nuestros aitonas. Sin embargo, queríamos alejarnos de esa catalogación, y en la reflexión llego nuestro reto: ¿por qué no intentar que el público no tan mayor, incluidos los jóvenes, vista una boina? Como prenda y complemento práctico que es, ¿por qué no puede una persona actual vestirla? No podíamos salirnos del principio, ya que si la cambiáramos no sería una boina. Pero sí queremos inventar un nuevo escenario para ella», señala Ander Astigarraga, de Boinas Elósegui.

En los últimos años la empresa ha comenzado a integrar en sus modelos clásicos nuevos diseños, formas y texturas que incluso le ha llevado a experimentar en el amplio sector de la moda.

Boinas Elósegui lleva aproximadamente cuarenta años produciendo boinas de mujer, pero no había conseguido llegar a este público objetivo dado que el mercado al que ha estado ligado esta prenda ha sido principalmente masculino y tradicional. Sin embargo, en los últimos años ha trabajado en su posicionamiento en el mercado femenino, y el resultado se ha visto reflejado en un renovado y amplio catálogo de productos, que a día de hoy incluye una gama de cuarenta colores en boina de mujer, que va acompañada de una segunda gama de siete boinas, con una variedad de seis colores cada una. Esta última cuenta con pequeños adornos y complementos, fruto de la aportación de las trabajadoras de la empresa, entre ellas Ana Pradini, en la creación de los diseños.

Entre sus colaboraciones encontramos, además, una de alta costura realizada el pasado año con la diseñadora donostiarra Isabel Zapardiez, especializada en vestidos de novia, así como otros proyectos y diseñadores, como el desfile de ropa alternativa de la diseñadora vizcaína Sonia Fuentes en Cádiz, o la intervención en el proyecto Elkarlanean de Donostia 2016 con la diseñadora Laura Martínez del Pozo, de la marca Peseta, donde Elósegui ha estado presente en el merchandising del proyecto de la capitalidad cultural.

Se trata de toda una acción comercial que saca a Elósegui del tradicional concepto de sombrerería y orienta hacia la moda prêt-à-porter y la tienda convencional de moda del día a día, donde esta prenda está, todavía, «sin explorar».

Txapelas tradicionales de Boinas Elósegui, una máquina de confección de boinas de comienzos del siglo XX en marcha, y la boina como tocado en la Barcelona Bridal Fashion Week. / Royo y DV

A desfile con Zapardiez

El punto de partida de esta transición fue la colaboración realizada con Isabel Zapardiez el año pasado, momento en el que la prenda de Elósegui se subió por primera vez al desfile de Barcelona Bridal Fashion Week, como parte de un tocado que tomó como base la boina confeccionada en vestidos de novia. En sus casi 160 años de historia, la empresa, fundada por Antonio Elósegui, no había fabricado nunca antes boinas de tales dimensiones y no había experimentado más allá de la forma tradicional de la ‘txapela’.

Aunque la puesta en marcha de dicha colaboración haya sido reciente, la idea se remonta a veinte años atrás, y el gusto de la diseñadora por los complementos y prendas de cabeza ha sido clave en la fusión y nueva proyección de esta prenda. Antes de crear su propia firma, los inicios de Isabel Zapardiez como diseñadora están ligados a la familia Elósegui, ya que trabajó durante cinco años en Confecciones Elósegui. «Llevaba tiempo pensando incluir la boina en mis colecciones, pero este ha sido el momento. Me apasiona la prenda de cabeza y siempre he hecho uso personal de ella, personalizándola a mi gusto. Aporta personalidad, glamour, y forma parte de la imagen de una mujer moderna y muy actual que pisa fuerte, pero se expresa con mucha delicadeza», señala Zapardiez. Esta colaboración puntual ha dado lugar a un proyecto futuro en el que ambos se encuentran sumergidos en la creación de una serie especial y limitada de boinas de diseño.

Camino de los 160 años

Los esfuerzos en la acción comercial de la empresa en la actualidad se están basando en la difusión de su identidad y sello, que ponen en valor la producción local frente a la multinacional. De esta manera, la empresa ha ampliado su sector de venta trabajando la imagen y su resencia en el nuevo panorama de la moda. Fruto de ello han sido las diversas publicaciones y referencias en revistas y publicaciones especializadas de moda a nivel estatal e internacional, o la renovada imagen de la empresa en internet y redes sociales.

La respuesta, por su parte, está siendo «positiva», afirman desde la casa. Se trata de un producto que está despertando interés por su particularidad. «No es una prenda estándar como puede ser un pantalón. Es un producto y complemento especial que poco a poco está ganando terreno y auge social», añaden.

2018 será un año de celebración para Boinas Elósegui, en el que cumplirá su 60 aniversario, con la edición de un libro y varias exposiciones que recogerán e ilustrarán la historia y trayectoria de la empresa.

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